Nuevos hallazgos en la causa Exxen: abogados de renombre asumen la defensa de la familia Clinis
La causa Exxen suma giros inesperados: abogados de peso ya están en la defensa, pero la captura internacional sigue vigente. ¿Qué encontraron en el allanamiento de calle Mitre?
La investigación por presunto lavado de activos y vínculos con el narcotráfico que sacudió a la cadena de gimnasios Exxen suma nuevos capítulos. Mientras los allanamientos siguen dando que hablar, dos reconocidos abogados chaqueños se sumaron a la defensa de los investigados.
Ricardo Osuna y Gabriela Tomljenovic, letrados de amplia trayectoria en la provincia, aceptaron representar a los integrantes de la familia Clinis, quienes quedaron en el ojo de la tormenta tras los operativos realizados el viernes en el Chaco y Corrientes.
¿Quiénes son los prófugos?
La Justicia Federal mantiene vigente un pedido de captura internacional contra Nicolás Clinis y María Graciela Canal, señalados como dueños y socios de los gimnasios. Ambos son buscados intensamente mientras avanza la causa que intenta determinar el origen de los fondos de la organización.
Los investigadores sospechan que detrás de la fachada comercial podría esconderse una estructura vinculada al narcotráfico, aunque hasta el momento no se confirmaron cargos formales.
El arrepentido que destapó todo
La pesquisa comenzó a partir de la declaración de una persona acogida al régimen del arrepentido en otra causa ligada a una organización narcocriminal. Su testimonio habría permitido trazar conexiones entre un grupo familiar, una concesionaria de autos y otros expedientes por narcotráfico, lavado de dinero y tenencia ilegal de armas.
Uno de los datos que más llamó la atención fue la rápida expansión de Exxen, que pasó de ser un emprendimiento local a una red de gimnasios en varias provincias.
El hallazgo de la conexión eléctrica ilegal
Durante uno de los 18 allanamientos ordenados por la Justicia Federal, empleados de Secheep detectaron una conexión eléctrica irregular en un inmueble sobre calle Mitre, en Resistencia. Allí mismo, los efectivos secuestraron equipos de minería de criptomonedas.
Este tipo de actividad exige un consumo energético altísimo, por lo que la conexión clandestina se convirtió en una nueva pieza del rompecabezas. Los peritos ahora deberán determinar cuánta electricidad se consumió, desde cuándo y si existe relación con los movimientos financieros bajo la lupa.
Los dispositivos fueron incautados y serán sometidos a análisis técnicos para establecer su capacidad de procesamiento y el tiempo que llevaban operando. La causa sigue sumando pruebas y no se descartan nuevas medidas judiciales.