Oberá hizo las cuentas de la Fiesta del Inmigrante: cuánto dejó cada peso que puso la Provincia
Gastronomía, comercio y hotelería fueron los rubros que más sintieron el paso de la 46ª edición en Oberá. El estudio que puso números por primera vez al evento midió también qué pasa con cada peso que aporta el Estado.
La Fiesta Nacional del Inmigrante dejó de ser solo una vidriera de colectividades y tradiciones: ahora también tiene su balance económico. Un estudio elaborado por la UNaM, la Secretaría de Cultura de la Provincia y el equipo I+Data puso números al movimiento que generó la 46ª edición, realizada en septiembre en Oberá, y el resultado sorprendió incluso a los organizadores.
El relevamiento, presentado como el primer estudio de impacto económico, social y cultural de la fiesta, midió cuánto dinero entró a la ciudad por la celebración y cómo ese gasto se reprodujo en distintos rubros.
Cuánto dinero movió la fiesta
Según el informe, la FNI generó un movimiento de $550 millones en “dinero nuevo”, es decir, gasto que ingresó genuinamente desde fuera de la ciudad. Ese monto, al considerar el efecto multiplicador del consumo durante los días de celebración, se amplificó en la economía local hasta alcanzar los $980 millones.
Eva Muguerza, coordinadora de I+Data, explicó que el impacto se dio por dos vías. Por un lado, el dinero que aportaron los turistas que llegaron a Oberá exclusivamente para participar de la fiesta. Por otro, el gasto de los propios obereños que se quedaron en la ciudad y consumieron allí porque el evento estaba en marcha.
“Es dinero nuevo que traen los turistas y las personas que vienen a pasar el día y se van, por un lado. Y, por otro lado, también es dinero que se queda, porque proviene de obereños que se quedan y lo gastan acá porque está la fiesta”, detalló Muguerza.
Los rubros que más sintieron el impacto
De acuerdo con la especialista, el mayor movimiento repercutió en la gastronomía, el comercio y la hotelería, sectores con una importante demanda de mano de obra. El análisis concluyó que el gasto de los visitantes “generó una cadena de consumos que amplía el beneficio económico más allá del predio del evento”.
El secretario de Estado de Cultura de Misiones, Joselo Schuap, celebró los resultados y los leyó en clave política: “Estos números confirman lo que sentíamos pero no podíamos demostrar: la cultura no es un gasto, es una inversión que rinde. Cada peso que la Provincia pone en la Fiesta del Inmigrante vuelve multiplicado a los obereños, a los emprendedores y a las colectividades”.
El multiplicador: qué pasa con cada peso estatal
Muguerza también puso el foco en la rentabilidad social de la inversión pública destinada a la celebración. Según su análisis, por cada peso aportado por el Estado, el movimiento económico inicial se multiplicó por cinco. Y al incorporar el efecto sobre las cadenas de valor vinculadas al consumo, el impacto llegó a multiplicarse por diez.
“Claramente es una inversión, porque si cada peso que pongo se multiplica por cinco o por diez, eso no es un gasto, eso es una inversión”, sostuvo la coordinadora.
En esa línea, vinculó los resultados con el aporte de la cultura a la economía y remarcó que existen herramientas metodológicas para medir con datos concretos cómo los acontecimientos culturales movilizan recursos, generan actividad y favorecen a distintos sectores de una comunidad.
El dato que mira hacia la próxima edición
La continuidad del público es otro de los indicadores destacados del relevamiento. Según los resultados presentados por Muguerza, más del 90% de las personas consultadas manifestó su disposición a regresar a la Fiesta Nacional del Inmigrante.
La especialista explicó que una parte importante de los asistentes ya conoce el evento y lo incorpora a sus hábitos, como una celebración ligada a la identidad cultural de Oberá. En ese marco, consideró que las redes sociales pueden jugar un papel importante para ampliar la convocatoria hacia nuevos públicos.
Un método que se expande en Misiones
El trabajo comenzó a tomar forma en 2024 para analizar acontecimientos deportivos a través del programa I+Data. Luego, la experiencia se adaptó para medir también el impacto de actividades culturales y académicas.
En Misiones, durante este año, el equipo realizó una primera prueba piloto en Cerro Corá con el evento “Patios Culturales” y después avanzó con el relevamiento de la Fiesta Nacional del Inmigrante en Oberá. El objetivo es sentar las bases para un esquema de seguimiento de eventos en toda la provincia.
