Oberá midió por primera vez su fiesta más grande: el número que dejó a todos mirando
Una encuesta a 712 personas y el balance de la fiesta bastaron para ponerle número a lo que Oberá intuía. El monto que dejó la celebración y el detalle que más llamó la atención de los organizadores.
La Fiesta Nacional del Inmigrante ya no se mide solo en empanadas, bailes típicos y aplausos. Por primera vez, la celebración que Oberá vive cada septiembre tiene un respaldo científico sobre lo que mueve puertas adentro de la economía local: casi 985 millones de pesos de impacto, según la evaluación presentada este jueves por la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones y la Federación de Colectividades.
El trabajo se hizo junto a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM, a través del Programa i+data, y tomó como objeto la 46ª edición, que se desarrolló del 3 al 13 de septiembre. Nunca antes una fiesta popular misionera había pasado por una lupa de este tipo.
Qué dice el número que todos esperaban
El estudio partió de una encuesta a 712 asistentes y del balance general del evento. Con esos datos se estableció que la fiesta atrajo a la ciudad unos 550 millones de pesos de “dinero nuevo”, es decir, gasto que llegó desde afuera de Oberá. Ese monto, al circular por proveedores de gastronomía, hotelería, transporte y comercio, se expandió hasta los 985 millones de pesos.
El otro dato que subraya el informe es la relación entre lo que pone el Estado y lo que vuelve. La inversión pública fue de apenas 95 millones de pesos —el evento se autofinancia en un 85%—, de modo que cada peso estatal se asoció a entre 5,8 y 10,4 pesos de actividad económica nueva. Además, el Estado recupera su aporte vía recaudación impositiva.
El acto y los responsables de los datos
La presentación reunió al ministro Joselo Schuap, a la presidente de la Federación de Colectividades, Marta Wieremiey, y al intendente Pablo Hassan. También participaron la decana de la Facultad de Arte y Diseño de Oberá, Ivonne Aquino, presidentes de colectividades, autoridades municipales y miembros de la Comisión Directiva de la Federación.
Los resultados los expusieron Verónica Jakus, del equipo técnico de la Secretaría de Cultura y del Observatorio de la Industria y la Economía de la Cultura, y Eva Muguerza, del Programa I+Data de Humanidades. El equipo coordinado por Muguerza sumó a 30 estudiantes de la Facultad de Arte y Diseño, que oficiaron de encuestadores en el marco de sus tareas de extensión.
El sistema de medición ya fue validado por la convergencia de tres fuentes independientes y quedará disponible para replicarse en otras fiestas populares de la provincia y en el programa Patios Culturales.
La palabra de Schuap
El funcionario provincial no escondió la satisfacción: “Estos números confirman lo que sentíamos, pero no podíamos demostrar: la cultura no es un gasto, es una inversión que rinde. Cada peso que la Provincia pone en la Fiesta del Inmigrante vuelve multiplicado a los obereños, a los emprendedores y a las colectividades”, afirmó.
Más tarde volvió sobre el valor del trabajo conjunto: “Quiero poner en valor el trabajo de la Universidad Nacional de Misiones, que puso su conocimiento al servicio de una política pública, y el de las colectividades y los organizadores, que son el corazón de esta fiesta. Esta articulación entre el Estado, la universidad y la comunidad es el camino para gestionar la cultura con evidencia y no con intuición”, indicó.
Lo que la gente opina de la fiesta
El informe no se quedó en lo económico. El 98% de los asistentes calificó la celebración como buena, muy buena o excelente, y casi tres de cada cuatro dijeron haber aprendido algo nuevo sobre otras culturas. La dimensión identitaria también aparece fuerte: el 57,7% del público tiene ascendencia en alguna de las colectividades y, dentro de ese grupo, el 84,2% declara un orgullo cultural alto.
Detrás del evento hay una estructura que se renueva cada año: 15 colectividades, el Centro Cultural Argentino y cerca de 3.000 voluntarios sostienen la fiesta.
Wieremiey cerró con una mirada sobre lo que viene: “Los resultados de este estudio nos permitirán dimensionar el alcance y la importancia de nuestra Fiesta, no solo como una de las celebraciones culturales más representativas de la provincia, sino también como un acontecimiento que contribuye al desarrollo económico, social y cultural de Oberá y de toda Misiones”.
La jornada terminó con la entrega de certificados a quienes participaron del trabajo de investigación.