Obra social la deja sin quimioterapia hace dos meses y su salud se agrava
Vanesa Bosing, de 40 años, lleva dos meses sin quimioterapia por demoras de su obra social OSPIT. Mientras su salud se deteriora, pide ayuda para costear un suplemento que cuesta más de 100 mil pesos por caja. La historia que conmueve a Misiones.
Vanesa Bosing, de 40 años, lleva dos meses sin acceder a sus sesiones de quimioterapia por demoras de OSPIT, su obra social, y tampoco puede costear un suplemento clave para frenar el avance de un cáncer de colon estadio 4 que ya hizo metástasis en el hígado. La emprendedora misionera, que se dedica al tejido de crochet, contó a PRIMERA EDICIÓN que su estado se deteriora día a día.
“Se me está complicando poder comer, ya que todo empieza a hacerme mal. Ya casi no puedo comer nada, estoy a base de sopitas, zapallo, todo me forma una dureza en el abdomen. Eso significa que la enfermedad de mi hígado avanza rápido”, explicó Vanesa.
La mujer vive en Buenos Aires, pero se encuentra en Ruiz de Montoya, su localidad natal, al cuidado de su madre, que fue operada de la rodilla. Gracias a varias donaciones está a punto de comprar una caja de los tratamientos que necesita, que vale más de 100 mil pesos.
Una vida modificada por un diagnóstico
Vanesa nació en Ruiz de Montoya y a los 18 años emigró a Buenos Aires para dedicarse a la gastronomía. Allí se casó y tuvo dos hijos, que hoy tienen 15 y 20 años.
En 2022 recibió la noticia de su diagnóstico, mientras trabajaba de cocinera en un restaurante. “Dejé de trabajar porque el tratamiento era muy fuerte. Me descubrieron un tumor adenocarcinoma en el colon con metástasis en el hígado”, recordó sobre esos días. Con las sesiones de quimioterapia, lograron que se reduzca el tamaño del tumor del colon y trataron algunos del hígado. Más tarde, la operaron del colon.
Esa operación logró que durante tres meses no volviera a quimioterapia, pero pasado ese tiempo, en un control reaparecieron los quistes del hígado nuevamente, así que la quimioterapia volvió, esta vez con otra medicación y durante 12 meses.
En 2024, el cuadro empeoró. “La enfermedad avanzó al ovario y comenzó a darme ascitis, hasta que me operan de urgencia sacándome los dos ovarios y un tumor de cuatro kilos”, explicó Vanesa.
El tratamiento siguió durante otros 12 meses, hasta que en junio de este año detectaron un nuevo avance de la enfermedad en el hígado y un engrosamiento de colon. Eso mostraba que se necesitaba un cambio urgente de medicación.
El pedido que no llega
El pedido de Fruquintinib se elevó a OSPIT, la obra social de Vanesa, “pero ya son dos meses sin respuestas, solo me dicen que están tratando de solucionarlo y nada. Ya no puedo esperar, mi vida está en riesgo, yo no tengo sus tiempos”, indicó la mujer.
Mientras espera que se resuelva esa situación, el suplemento Crescenti Forte (un complejo antioxidante base Selenio) puede ayudar a que el cuadro no empeore, pero sostenerlo también se le hace difícil: cuesta 105 mil pesos por caja y necesita cuatro al mes.
“Lo tomo desde el primer día de mi diagnóstico. Pero la situación económica ya no me dejaba tomar como correspondía y tomaba menos. Ya no tengo, por eso pido para poder costear esa medicación”, dijo Vanesa.
Hoy, la mujer se encuentra en Ruiz de Montoya cuidando a su madre, que recientemente fue operada de una rodilla, pero pronto deberá regresar a Buenos Aires porque su salud empeora. “Tengo mucha fe que puedo lograr revertir esta situación. Pero realmente todo esto me estresa mucho, me hace mal. No quería llegar a esto nunca”, cerró.