Obras en la Plaza de la Cooperación destapan un secreto enterrado hace 45 años
Las obras en la Plaza de la Cooperación revelaron túneles y sótanos del antiguo Mercado Norte. ¿Qué hará el municipio con este secreto subterráneo?
Las obras de remodelación en la Plaza de la Cooperación, en pleno centro de Rosario, dejaron al descubierto un entramado subterráneo que permaneció oculto durante décadas. Viejos sótanos y túneles que habrían pertenecido al antiguo Mercado Norte salieron a la luz cuando las máquinas comenzaron a trabajar en el sector de veredas y cazuelas.
El hallazgo ocurrió en la intersección de Mitre y Tucumán, donde el municipio lleva adelante un plan de renovación de espacios verdes. Los trabajadores se toparon con estructuras de mampostería que se extienden por debajo del nivel actual de la plaza: cámaras conectadas por túneles que, según las primeras evaluaciones, funcionaban como depósitos, cámaras o zona de descarga del viejo mercado.
Un mercado que dejó su huella bajo tierra
La Plaza de la Cooperación no siempre fue un espacio abierto. Entre las calles Mitre, Tucumán y el pasaje Poeta Fabricio Simeoni (ex Zabala) funcionó durante más de un siglo el Mercado Norte, uno de los grandes mercados de abasto de la ciudad, inaugurado a fines del siglo XIX y ampliado décadas después por el crecimiento de las ventas.
Con el correr de los años, el mercado fue perdiendo protagonismo hasta que cerró sus puertas en 1979 y al año siguiente fue demolido casi en su totalidad, dando paso al proyecto de un nuevo espacio público: la actual Plaza de la Cooperación.
Árboles en riesgo sobre los túneles
El descubrimiento trajo, además, una consecuencia inmediata para el arbolado de la plaza. Sobre uno de los túneles crecía un ejemplar de ficus cuyas raíces, con el tiempo, habían perforado la estructura del subsuelo. El problema no fue solo estructural: al no contar el árbol con la cantidad de arraigo suficiente en esas raíces —justamente por el obstáculo que representaba el túnel debajo—, su anclaje quedó comprometido.
Frente a los eventos de tormentas cada vez más intensas que se vienen registrando en la región, ese déficit de sujeción se transformó en un riesgo concreto de caída. Por eso se resolvió su extracción: una medida preventiva, pensada para evitar que un temporal terminara derribando el ejemplar sobre el espacio público, justo en una plaza que días atrás había comenzado a recuperar su arbolado como parte de la misma obra.
Ante el hallazgo, el municipio trabaja en alternativas de preservación de dichos espacios, atendiendo la complejidad del deterioro encontrado, los niveles de humedad y los propios daños ocasionados por el tránsito de dicho espacio público durante las últimas 5 décadas y teniendo en cuenta además que dicho espacio público debe ser recuperado para el uso de toda la ciudadanía en los plazos de obra previstos.

