Obreros, polvillo y un solo baño: el drama que viven los alumnos de la Escuela 243
¿Cómo pueden aprender los chicos entre ruidos y polvillo? Padres de la Escuela 243 denuncian obras sin control y un solo baño para seis grados. Las autoridades aún no respondieron.
La Escuela N° 243 Javier Castro, en Catamarca, se convirtió en el centro de un reclamo que crece entre las familias. Los padres denuncian que los chicos asisten a clases en medio de una obra en construcción, con ruidos constantes, polvillo y trabajadores circulando por todos lados.
Según relataron a Tu Voz en Inforama, las refacciones comenzaron al inicio del ciclo lectivo y nunca se detuvieron. Los alumnos conviven a diario con el movimiento de los albañiles, el sonido de las herramientas y una capa de polvo que se acumula sobre los bancos y los pisos.
“Cada vez está peor la situación. Por los ruidos no pueden dar clases y los bancos están con polvillo”, expresó una mujer, visiblemente preocupada por el impacto en el aprendizaje de los menores.
¿Qué pasa con los baños?
Uno de los puntos que más enciende las alarmas es la situación sanitaria. Los denunciantes aseguran que hay un solo baño habilitado para los seis grados, con apenas dos divisiones, y que además es utilizado por los propios obreros. Los demás sanitarios, según indicaron, estarían inundados.
“Imaginate el peligro para los niños”, manifestó otra mamá, que también cuestionó la diferencia de trato: mientras los padres deben justificar y registrar su ingreso al establecimiento, personas ajenas a la comunidad educativa circulan libremente por la obra.
¿Qué dicen las autoridades?
Las familias sostienen que las autoridades escolares están al tanto de la situación, pero hasta ahora no se habría autorizado la implementación de clases virtuales mientras duren las refacciones. Tampoco se habrían acelerado los trabajos para reducir el tiempo de exposición de los chicos.
Las docentes, por su parte, habrían hablado con las familias a la salida de la escuela para advertir sobre las dificultades que atraviesan durante las jornadas. El reclamo central es claro: garantizar condiciones mínimas de higiene, seguridad y aprendizaje hasta que finalicen las obras.
Hasta el momento, no se conoció una respuesta oficial de las autoridades educativas respecto del reclamo. La incertidumbre sigue y los padres exigen que se tomen medidas concretas antes de que la situación se agrave.