Ocho allanamientos simultáneos en la Patagonia: adentro de las chatarrerías había algo más que chatarra
Policiales · Santa Cruz

Ocho allanamientos simultáneos en la Patagonia: adentro de las chatarrerías había algo más que chatarra

Ocho allanamientos simultáneos en Santa Cruz y Chubut terminaron con más de una tonelada de cobre secuestrada. En una de las chatarrerías, además de balanzas y herramientas de corte, los investigadores se toparon con algo que no esperaban encontrar.

Un operativo conjunto entre Santa Cruz y Chubut terminó con más de una tonelada de cobre de alta tensión secuestrada, además de armas, herramientas de corte y una suma de dinero que todavía se está contando. La investigación por encubrimiento que lleva el Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N.º 1 de Pico Truncado derivó en ocho allanamientos simultáneos en Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia.

El despliegue se concretó en la mañana del viernes 30 de octubre y estuvo supervisado por el ministro de Seguridad provincial, Pedro Prodromos, y el secretario de Estado de Seguridad, Bruno Gómez. En el terreno actuaron efectivos de la División de Investigaciones (DDI) de Caleta Olivia, de la Policía de Santa Cruz, junto con las Fuerzas Especiales Zona Norte y la División Policial de Investigaciones (DPI) de Comodoro Rivadavia.

Cinco procedimientos en Caleta Olivia

En la ciudad santacruceña, los uniformados realizaron cinco allanamientos en distintos barrios. De allí se llevaron celulares, cuatro cuadernos con anotaciones de contabilidad informal, una motosierra y una carabina calibre .22 con trece cartuchos listos para usar. Todo quedó bajo custodia como prueba clave para la causa.

Comodoro Rivadavia: las chatarrerías bajo la lupa

En la ciudad chubutense se hicieron otros tres procedimientos. Dos de ellos apuntaron a comercios que compran y acopian metales de forma legal, pero que, según la investigación, habrían servido como fachada para recibir el material robado.

En una chatarrería del barrio Stella Maris apareció el hallazgo más contundente: más de una tonelada de recortes de cobre de alta tensión. También se incautaron balanzas industriales de gran porte y herramientas de corte que, presuntamente, se usaban para reducir el tendido eléctrico sustraído.

El otro local, ubicado en el sector de Kilómetro 17, aportó más teléfonos, documentación comercial, herramientas de mano, motosierras, balanzas, equipos de registro digital, una motocicleta y tramos de cables. Pero lo que más llamó la atención de los pesquisas fue el dinero en efectivo encontrado allí: una suma importante que, se sospecha, provendría de la venta clandestina del metal.

Qué sigue en la causa

Todo lo secuestrado —incluidos los cuadernos contables y los dispositivos electrónicos— fue trasladado bajo protocolos periciales para sumarse al expediente judicial.

Desde el Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N.º 1 anticiparon que las medidas seguirán avanzando. El objetivo es reconstruir la ruta que siguió el cobre, establecer si la red de receptación tiene conexiones locales e internacionales y determinar las responsabilidades penales de los imputados por encubrimiento y por daños a la infraestructura de servicios públicos.

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