Ocho de las nueve rutas nacionales que cruzan La Pampa, con deterioro: la advertencia de Echeveste
El funcionario pampeano apuntó contra el gobierno nacional por el estado de las rutas y el recorte en promoción. Pero hay un número que, según él, lo cambia todo: de cada 2,6 argentinos que viajan al exterior, apenas vuelve un turista extranjero.
El secretario de Turismo de La Pampa, Saúl Echeveste, fue categórico al describir el momento que atraviesa la actividad en el país y apuntó directamente contra el gobierno de Javier Milei. En una entrevista con La Parte y el Todo, por la Televisión Pública Pampeana, el funcionario —que además preside el Ente Patagonia Turística— afirmó que el sector “está fuertemente golpeado por este gobierno nacional insensible, antifederal”.
Su diagnóstico combina tres frentes: el deterioro de la infraestructura vial, la reducción de los fondos para promoción y la pérdida de poder adquisitivo de las familias. Un combo que, según planteó, golpea tanto al turismo interno como al receptivo.
El estado de las rutas, en el centro de la crítica
Echeveste puso el foco en la red vial. “La Pampa es atravesada por nueve rutas nacionales y ocho presentan un deterioro importante. Hoy hay un abandono sistemático”, sostuvo, y advirtió que ese cuadro “también repercute sobre las rutas provinciales, que absorben parte del tránsito desviado”.
Para el funcionario, la situación excede las fronteras pampeanas y responde a un escenario nacional marcado por la retracción del Estado y la caída del consumo.
Promoción: la pelea por los fondos del Inprotur
Otro de los ejes de su reclamo fue el destino de los recursos que se recaudan a través de impuestos y tasas del sector. Según detalló, “el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur) recaudaría unos 230.000 millones de pesos durante este año, pero apenas el 8% se destinaría a la promoción internacional de los destinos argentinos”.
Esa falta de promoción, argumentó, profundiza las dificultades de los destinos emergentes para competir con aquellos que ya tienen una estructura turística consolidada.
El desequilibrio con el turismo externo
Echeveste también se detuvo en la relación entre los argentinos que viajan al exterior y los extranjeros que llegan al país. “Por cada 2,6 argentinos que salen del país ingresa un turista extranjero. El dólar barato y el encarecimiento de los servicios hacen que destinos de Brasil, Uruguay y Chile resulten más económicos que los argentinos”, indicó.
Sin embargo, advirtió que la pérdida de poder adquisitivo está modificando ese escenario: “Cada vez más familias encuentran dificultades para afrontar unas vacaciones, incluso dentro del país. Pareciera que el derecho a vacacionar, el esparcimiento y la recreación terminan siendo un privilegio”.
El funcionario reconoció que La Pampa no escapa a ese contexto y que los sectores hotelero y gastronómico están afectados por los altos costos y la caída del consumo. Frente a ese panorama, destacó la importancia de generar eventos culturales, sociales y deportivos que movilicen visitantes y permitan sostener la actividad económica de las localidades.
Atractivos sí, pero falta convertirlos en producto
En el plano provincial, Echeveste destacó “la actualización del plan estratégico de turismo, que no se realizaba desde hacía 11 años y que incorporó a las 80 localidades pampeanas, incluida Casa de Piedra. Se relevaron 1.009 atractivos turísticos naturales y culturales”.
Pero advirtió que contar con atractivos no alcanza para consolidar un destino. “Hay una gran diferencia entre el atractivo turístico y el producto turístico”, explicó, y planteó la necesidad de avanzar con infraestructura, servicios, capacitación y propuestas que permitan a los visitantes conocer y disfrutar esos lugares.
Mencionó sitios naturales e históricos que todavía necesitan mayor desarrollo y puso como ejemplo la importancia de contar con personas que puedan explicar su historia y su valor. También rescató el trabajo en torno a las fiestas populares del interior, que pueden funcionar como puerta de entrada para descubrir otros atractivos de cada localidad.
Para Echeveste, “el Estado debe desempeñar un papel central en ese proceso, particularmente en los destinos emergentes, mediante el trabajo conjunto con los municipios y el sector privado”. Como ejemplo mencionó a Winifreda, “donde la articulación entre el gobierno provincial, el municipio y los emprendimientos privados permitió impulsar una propuesta turística propia”.
También señaló los avances de localidades como Macachín, La Adela y Casa de Piedra. “Tenemos que estar a la altura de lo que demanda el turista, prestar un buen servicio y no generar falsas expectativas”, sostuvo.
Para cerrar, remarcó que el turismo puede convertirse en una herramienta para dinamizar las economías locales, con beneficios que alcanzan a la hotelería, la gastronomía, los comercios y las estaciones de servicio. Y volvió sobre una idea que repitió a lo largo de la entrevista: la necesidad de sostener la inversión pública y una política turística que contemple a toda la provincia.