Ocho fiestas clausuradas en un fin de semana: los números que expusieron el negocio
¿Cuánto le cuesta a la provincia cada clausura y por qué las multas actuales no alcanzan para frenar el negocio? El proyecto que ya tiene media sanción apunta a los organizadores y también a los dueños de los inmuebles.
El diputado provincial Guillermo Kripper volvió a instalar el debate sobre las fiestas clandestinas en Salta y reclamó que la Cámara de Senadores trate sin demoras el proyecto que endurece las sanciones para quienes las organizan. La iniciativa ya tiene media sanción de Diputados.
En diálogo con el programa Somos la Mañana, el legislador aportó un dato que dimensiona el fenómeno: el último fin de semana se clausuraron ocho eventos de este tipo en la provincia.
El costo operativo que preocupa
Kripper puso el acento en los recursos que demanda cada procedimiento. "Este fin de semana se clausuraron ocho fiestas clandestinas. Para una sola clausura se necesitan tres móviles y más de diez policías", explicó.
Según detalló, a los operativos se suma el secuestro de bebidas alcohólicas y otros elementos, y en los casos en que hay menores presentes los efectivos deben quedarse en el lugar hasta que lleguen sus padres o responsables.
"Todos esos policías podrían estar atendiendo otras situaciones. Sin embargo, tienen que desplegarse para clausurar lugares ilegales donde se pone en riesgo a los chicos", sostuvo el diputado.
Qué cambia con la reforma al artículo 124
El proyecto que impulsa Kripper modifica el artículo 124 del Código Contravencional de Salta y eleva las penas para quienes organicen fiestas, bailes o eventos públicos sin autorización.
La propuesta aprobada por la Cámara de Diputados establece arresto o multa de entre 30 y 80 días, y agrega la responsabilidad solidaria del dueño o poseedor del inmueble donde se realiza el evento.
El objetivo, según explicó el legislador, es que las sanciones actuales dejen de ser un gasto menor para los organizadores. "El que organiza hace la cuenta: entraron 200 chicos, cobró la entrada y después paga la multa. Así no se frena nada. Las sanciones tienen que ser realmente más duras", señaló.
El texto también contempla agravantes para los casos de reincidencia y suma trabajo comunitario y multas.
Menores, alcohol y lugares sin habilitación
Uno de los ejes que remarcó Kripper es la presencia de adolescentes en espacios que no reúnen las condiciones mínimas de seguridad.
"Los chicos muchas veces van sin saber que es una fiesta clandestina, que el lugar no está habilitado o que no tiene las condiciones mínimas de seguridad", expresó.
El diputado advirtió además que en estos eventos puede haber venta de alcohol a menores y situaciones de violencia. "No queremos impedir que los chicos se diviertan. Queremos que tengan lugares seguros para hacerlo", aclaró.
También apuntan a los dueños de las viviendas
La iniciativa no se limita a quien organiza la fiesta. El proyecto incorpora responsabilidad para quienes alquilen o cedan una propiedad sabiendo que será usada para un evento ilegal, a través de la figura de responsabilidad solidaria entre organizadores y propietarios o poseedores de los inmuebles.
Kripper mencionó que en algunos procedimientos se secuestran equipos de música y bebidas, lo que luego permite identificar a los responsables cuando intentan recuperar esos elementos.
El proyecto espera en el Senado
La propuesta ya obtuvo media sanción en Diputados y fue girada al Senado provincial, que la recibió formalmente para su tratamiento en comisión.
El legislador pidió celeridad. "Ojalá figure en el temario porque es una cuestión urgente por lo que está pasando cada fin de semana", expresó en Somos la Mañana.
Kripper insistió en que el problema excede a quienes asisten: también afecta a los vecinos que denuncian música fuerte, peleas y movimientos durante la madrugada.
"Hay gente que quiere descansar para trabajar al día siguiente y termina soportando una fiesta ilegal hasta las seis de la mañana. Es un problema de seguridad y también de convivencia", concluyó.