Ocho horas caminando desde La Merced: el motivo que la hizo olvidar el frío y el cansancio
Caminó más de ocho horas desde La Merced y no fue el esfuerzo lo que la trajo hasta la Catedral. Llevaba la foto de su hija de 11 años y una promesa que repite desde hace cuatro.
Una mujer llegó este domingo a la Catedral Basílica de Salta después de más de ocho horas de peregrinación desde La Merced. Lo hizo con la foto de su hija entre las manos. No venía a pedir: venía a agradecer.
Su hija se llama Canela, tiene 11 años y hace cuatro recibió un trasplante que le salvó la vida. Desde entonces, la mujer repite el recorrido cada año.
"Hace cuatro años mi nena sufrió un trasplante y desde entonces peregrino. Tiene 11 años y ahora está bien, gracias a Dios", contó con la voz quebrada mientras esperaba para entrar al templo.
La peregrina formó parte de la columna que partió desde La Merced y que, tras la larga caminata, arribó a la Catedral para encontrarse con el Señor y la Virgen del Milagro.
"No siento cansancio, frío ni hambre"
Las bajas temperaturas y el desgaste físico de más de ocho horas de marcha no pudieron con ella. Lo dijo sin vueltas: "No siento nada: ni cansancio, ni frío ni hambre. Solo siento la necesidad de entrar a la Catedral y agradecer".
"Vengo a darles las gracias porque hace cuatro años pudo trasplantarse y le salvaron la vida. Tengo un conjunto de emociones, pero estoy muy agradecida", expresó entre lágrimas.
Antes de completar los últimos metros, recordó el diálogo que tuvo con su hija antes de partir. "Le digo que me voy a peregrinar y agradecer por su vida, y ella me responde: 'Tené cuidado y volvé rápido'".
Ya frente a cámara, dejó un mensaje directo para Canela: "Te amo, princesa, y vamos a seguir luchando".