Ocho horas en una sala común y un diagnóstico que llegó tarde: el reclamo de la mamá de Alma
La mamá de Alma denunció que su hija pasó ocho horas en una sala común sin los estudios que, según ella, podrían haber cambiado la historia. El diagnóstico llegó recién después del fallecimiento y ahora exige que la pericia médica arroje respuestas.
La madre de Alma Abigaíl Alfaro, la nena de 11 años que falleció en noviembre de 2025 en el Hospital Rawson, habló con Canal 13 para exigir transparencia y celeridad en la pericia médica que busca determinar qué ocurrió dentro del centro de salud. "Hoy estamos pidiendo que todo siga de manera transparente y de la forma más justa para Alma", expresó Patricia Uliarte, en medio de una profunda angustia.
La mujer recordó que su hija era una nena muy cuidada y que el día anterior al trágico desenlace realizaba sus actividades con total normalidad. "Nosotros vamos acorde a los tiempos de la justicia. Lo que nos van diciendo es como vamos avanzando", agregó sobre el proceso judicial.
Ocho horas en observación y sin estudios complementarios
La reconstrucción que hace la familia de aquella mañana del 26 de noviembre apunta a presuntas falencias en la atención de la guardia. Según el relato de Patricia, Alma se levantó con un malestar que en principio atribuyeron a algo que le había caído mal. Al llegar al hospital, la pediatra de turno sostuvo esa misma hipótesis.
La madre denunció que a la nena solo se le practicó una analítica básica de sangre. "No se hicieron interconsultas con otros especialistas a pesar de la gravedad de su cuadro, que fue empeorando paso a paso. No se hizo ningún estudio complementario", reclamó.
Tras pasar ocho horas en una sala de observación común, la situación se volvió irreversible. "Alma ingresó a terapia intensiva ya sin signos vitales", detalló su mamá.
El diagnóstico que llegó después del fallecimiento
La indignación de la familia crece al recordar cómo se enteraron de la supuesta causa del deceso. De acuerdo con Patricia, la pediatra que atendió a Alma nunca les dio un diagnóstico certero mientras la nena peleaba por su vida. El diagnóstico de meningitis fue entregado a los padres recién después del fallecimiento, tras una punción realizada al cuerpo de la menor.
"Como mamá, sin saber de temas médicos, no hablo de cuestiones médicas porque no sé de esos temas; creo que no se activó el protocolo a tiempo y no se llevó a cabo la emergencia como debería", declaró.
Confiada en el avance de la investigación judicial y en las pruebas científicas que se evalúan en la pericia, Patricia cerró con un mensaje: "Tengo mucha fe en mi hija, ella va a poner a las personas correctas para que se haga justicia y para que la llegada a la guardia de un hospital no sea una sentencia de muerte".