Ocho provincias se sentaron en Santiago para decidir qué pasa con los envases que nadie quiere
Ocho provincias se reunieron en Santiago para definir cómo frenar los envases fitosanitarios que quedan tirados en el campo: hay cuatro centros de acopio en la provincia y un sistema electrónico que ya sigue cada compra, pero los productores todavía no responden como se espera.
El Nodo Tecnológico de Santiago del Estero fue escenario este martes de la Mesa de la Región Norte de Campo Limpio, un encuentro que reunió a funcionarios y referentes de ocho provincias para discutir cómo se gestionan los envases vacíos de fitosanitarios y cómo reforzar la trazabilidad de esos residuos.
La apertura contó con la presencia del ministro de Producción, Recursos Naturales, Forestación y Tierras, Néstor Machado; el subsecretario de Ambiente, Pablo Fuentes, y la directora ejecutiva de Campo Limpio, María Pisanu. También participaron representantes de Chaco, Santa Fe, Córdoba, Salta, La Rioja, Formosa, Tucumán y Entre Ríos, que analizaron las particularidades de cada zona productiva.
Pisanu puso el foco en la articulación entre el sector público y el privado. "Es muy importante la articulación público-privada y el trabajo con las provincias y, sobre todo, entender que, aunque hay aspectos generales que tenemos que trabajar en todo el país, es un encuentro que hacemos a comienzos de año y que involucra a todas las provincias; también es importante entender que el abordaje de las problemáticas tiene un aspecto regional que tiene que ser atendido", señaló.
La directora ejecutiva remarcó además que el sistema está desplegado en todo el territorio nacional, lo que permite trabajar con escala y dar una solución ambientalmente sostenible a los residuos que genera la actividad agropecuaria.
El convenio con Senasa y la apuesta a la trazabilidad
Machado valoró estos espacios regionales para profundizar el vínculo entre las provincias, el sector productivo y las instituciones vinculadas a la gestión ambiental. Sobre los envases fitosanitarios, destacó el avance de Santiago del Estero con la firma de un convenio con el Senasa, concretada por el gobernador Elías Suárez, y expresó el deseo de aumentar la trazabilidad y la responsabilidad en el tratamiento de esos residuos.
El ministro resaltó el trabajo de la Subsecretaría de Medio Ambiente provincial, del área de Fiscalización y de la Dirección de Agricultura. Sin embargo, consideró clave que los productores tomen conciencia y devuelvan los envases a los centros de acopio ubicados en Pozo Hondo, Bandera, Fernández y Quimilí.
“Vamos a continuar con la trazabilidad porque tenemos implementada la receta fitosanitaria electrónica, que nos permite verificar quiénes y qué productores han aplicado distintos productos agroquímicos y si los productos han sido realmente aplicados o no”, afirmó Machado.
El funcionario explicó que los operativos se hacen con responsabilidad porque los CUIT de quienes compran los productos agroquímicos están trazados, lo que permite seguir el recorrido de cada envase desde su adquisición.