Ocultó $357 millones en el tablero de la camioneta: el detalle que lo delató en la ruta 11
Escondían el dinero detrás del aire acondicionado y la palanca de cambios, y hacían viajes cada 48 horas. La Justicia cerró el caso con cuatro condenas y una cifra que supera los mil millones: quiénes son los responsables.
Los gendarmes ya sospechaban algo cuando frenaron la marcha de la Toyota Corolla Cross sobre la ruta nacional 11, a la altura del paraje El Timbó, en el norte de Santa Fe. Al asomarse al interior, notaron que los plásticos junto a la palanca de cambios habían sido removidos. El conductor intentó frenar la revisión con una frase que terminó de encender las alarmas: “Por favor, no quiero que me rompan la camioneta, déjenme mostrarles cómo se quita”.
Debajo del tablero, escondidos detrás de las salidas de aire y del sistema de sonido, aparecieron fajos de billetes. En total, 357.210.000 pesos. Un año y medio más tarde, cuatro hombres aceptaron su condena por lavado de dinero en Reconquista, en un acuerdo entre partes firmado en la sede fiscal.
La fachada de los repuestos para motos
La investigación que llevó adelante el fiscal federal Roberto Salum determinó que el grupo operaba bajo la pantalla de Neaparts, una sociedad radicada en Resistencia, Chaco, dedicada a la venta mayorista de repuestos para motos. Desde allí manejaban un negocio paralelo: compra y venta de moneda extranjera a gran escala, con cotizaciones diferenciadas según el tipo de billete y operatoria simultánea en pesos, dólares, reales y guaraníes.
La oficina que usaban no estaba declarada y nunca contaron con autorización del Banco Central de la República Argentina para intermediar en el mercado cambiario. La empresa, según su propia página web, promociona reparto propio de productos en Corrientes, Entre Ríos y el norte de Santa Fe.
El allanamiento a Neaparts dejó al descubierto máquinas contadoras de billetes, un detector de billetes falsos, pagarés, dinero en distintas divisas y documentación. Con esos elementos, en marzo pasado la Justicia imputó a los cuatro hombres que ahora fueron condenados.
Quiénes son y qué penas recibieron
El administrador titular de la sociedad, Pablo Mauricio Tascón, recibió un año de prisión por intermediación financiera no autorizada y lavado de activos. El juez federal de Garantías Aldo Mario Alurralde unificó esa condena con una sanción previa de dos años que Tascón había recibido en noviembre de 2023 por tenencia simple de estupefacientes e intermediación financiera no autorizada. Deberá cumplir 3 años de prisión efectiva y pagar una multa de 178.605.000 pesos.
Marcos Sebastián Ferrero, dueño del 50% del capital social de Neaparts S.A.S. y encargado operativo del depósito, fue condenado por los mismos delitos a un año de prisión de ejecución condicional y a la misma multa. También figuraba como titular de los vehículos usados en las maniobras.
Fernando Emanuel Viñuela, el hombre que iba al volante de la camioneta, no fue tratado como un simple chofer: para la Fiscalía coordinaba las entregas de dinero con Tascón y era el responsable de los viajes. Recibió idéntica pena y multa. Christian Emmanuel Froy, que coordinaba la logística y supervisaba los traslados, fue condenado a dos años de prisión por lavado de activos y a la misma multa de 178 millones. A la empresa Neaparts también se le fijó una multa por ese importe.
En total, las multas para los cuatro implicados suman 714.420.000 pesos, a pagar en 24 cuotas con ajustes mensuales. Los fiscales Salum y Juan Argibay Molina, de la Procelac, dispusieron además el decomiso del auto, del dinero secuestrado y de los elementos usados para cometer los delitos. Desde la fiscalía remarcaron que entre decomiso y multas la cifra supera los mil millones de pesos.
Un viaje cada 48 horas
El procedimiento que destapó todo ocurrió el 28 de marzo de 2025, en un control de rutina de Gendarmería Nacional sobre la ruta 11, a unos 15 kilómetros de Avellaneda, en el departamento General Obligado. La camioneta había salido de Resistencia con destino a Buenos Aires.
Los efectivos advirtieron “irregularidades estructurales” en el interior del vehículo y notificaron a la sede fiscal. El juez de Garantías autorizó la requisa del auto y del conductor. Al retirar las piezas del tablero aparecieron los fajos: detrás de la salida del aire acondicionado y del sistema de sonido, por debajo del volante y la gaveta, y en el sector de la palanca de cambios.
Para la Fiscalía, esa forma de acondicionar el dinero resultaba incompatible con un traslado comercial regular y hablaba de una logística clandestina. La pesquisa estableció que el viaje interceptado no era aislado: los impactos de antena de las líneas telefónicas de Viñuela y varias multas de tránsito mostraron traslados cada 48 horas entre Resistencia y Buenos Aires.
“Dicho patrón resulta incompatible con la actividad comercial de venta de repuestos de motos declarada por Neaparts y, en cambio, se corresponde con la lógica de un transporte reiterado de dinero en efectivo”, sostuvo la fiscalía. El dinero negro ingresaba al circuito formal “mediante su aplicación a operaciones ulteriores, valiéndose para ello de la estructura societaria” de la firma.
Los investigadores también vincularon el caso con un procedimiento similar del 28 de febrero de 2025 en jurisdicción del Juzgado Federal de Concordia. A partir de ese episodio, el grupo cambió el recorrido habitual y empezó a usar la ruta nacional que atraviesa Santa Fe, lo que para la acusación evidenció “planificación y sistematicidad en la logística desplegada”.