Ocuparon la obra social de los militares: escondidos en un baño y una deuda que no cierra
¿Se puede vaciar una obra social que tenía $25.000 millones de superávit y dejarla con una deuda de $500.000 millones? Los trabajadores ocuparon el edificio y denuncian que los directivos se escondieron en un baño. Lo que encontraron adentro.
Los trabajadores de ATE coparon la sede central de la obra social de las Fuerzas Armadas y denuncian que 600 empleados quedarán en la calle antes de fin de mes. La protesta estalló después de que trascendiera la intención de avanzar con el cierre de 13 hoteles y dos recreos, la mayoría en Mar del Plata, Córdoba y Bariloche.
La ocupación tiene un detalle que el sindicato no dejó pasar: según el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, los directivos militares que conducen el organismo se refugiaron en un baño para evitar el cruce con los manifestantes. "¡Los milicos que dirigen la IOSFA se esconden como ratas!", disparó el dirigente en sus redes sociales.
El número que desató la bronca
Aguiar apuntó contra la gestión por el descalabro financiero de la obra social. "La agarraron con superávit y hoy la conducen directo a la quiebra. Cuando Petri asumió como ministro, comprobaron que tenía depósitos por $25.000 millones y hoy la deuda supera los $500.000 millones", detalló.
El dirigente gremial fue más lejos y habló de un vaciamiento. "Reventaron la obra social, la fundieron. Cuando llegaron había un superávit de $25.000 millones y ahora hay una deuda de más de $500.000 millones. ¿Qué hicieron con la guita? ¡Se la robaron toda!", lanzó.
La advertencia del sindicato es que el ajuste no solo golpea a los trabajadores. "No garantizan las prestaciones básicas y además ahora quieren vender los hoteles y despedir masivamente a sus trabajadores", sostuvo Aguiar, que también alertó sobre el cierre de las farmacias propias del organismo para entregárselas a franquicias privadas.
De IOSFA a OSFA: el decreto que cambió todo
El conflicto se remonta a febrero, cuando el Gobierno disolvió la IOSFA y creó la OSFA, traspasando funciones entre ambas obras sociales sin consultar al sindicato. ATE denunció esa maniobra como una "violación al derecho de representación y negociación".
A esa situación se suma la deuda que arrastraba la exIOSFA y el no pago de fuerzas de seguridad que migraron a otra obra social. El decreto, además, elimina las funciones de turismo y farmacia y pone en riesgo las delegaciones del interior del país.
El contraste que más incomoda al gremio es el que marcan los propios números: la obra social tenía superávit en diciembre de 2023. Desde entonces se acumularon denuncias por manejos irregulares, entre ellas el desvío de un préstamo de $40.000 millones destinado a equipamiento médico que terminó en gasto corriente y en deudas con droguerías. La propia vicepresidenta Victoria Villarruel calificó esa maniobra como "desfalco".
Con los 600 puestos de trabajo en la cuerda floja, los 13 hoteles, recreos y residencias que dependen de la obra social quedarían reducidos a su mínima expresión. La ocupación sigue y el sindicato advierte que no piensa moverse hasta que haya respuestas.