Ocuparon un terreno privado en Neuquén y ahora enfrentan una orden de desalojo: qué hay detrás de la toma más grande en años
¿Qué hay detrás de la ocupación más grande en años en Neuquén? Conocé quiénes son los usurpadores y qué reclaman mientras la orden de desalojo los amenaza.
Un predio de seis hectáreas en el barrio Los Hornitos de Neuquén se convirtió en el escenario de una de las ocupaciones más masivas de los últimos tiempos. Alrededor de 200 familias levantaron carpas en las calles Padre Genco y Fogwill, a la espera de una definición judicial que podría dejarlas sin lugar.
La propiedad tiene dueños, aunque algunos creían que habían fallecido, y pesa sobre ella una orden de desalojo que mantiene en vilo a los ocupantes. Mientras tanto, el frío húmedo obliga a cubrirse con bufandas y la policía patrulla constantemente, en un clima de tensión latente.
¿Quiénes son los ocupantes?
Entre las carpas conviven familias neuquinas, jóvenes sin vivienda y personas llegadas de Salta, Jujuy y otras provincias. También hay miembros de la comunidad boliviana, aunque una vecina asegura que "el setenta por ciento de la gente que tomó la toma son neuquinos".
Lucía, una ocupante que pidió reservar su identidad, cuenta que gana un millón de pesos y no le alcanza para alquilar ni para comprar un terreno. "Gano un millón de pesos y con eso no me alcanza ni para una cuota de un terreno ni para alquilar", relata, y agrega que su empleador "le molesta que yo esté acá en la toma".
El problema con el registro de vivienda
Fuentes del Instituto Provincial de la Vivienda y Urbanismo (IPVU) confirmaron que casi la totalidad de los ocupantes no califica para el RUPROVI, el registro único de vivienda. Algunos no cumplen con los años de residencia exigidos y otros figuran con altas y bajas, lo que sugiere que ya vendieron lotes en el pasado.
Una laguna sin nombre y una orden que no aparece
Los ocupantes no se ponen de acuerdo sobre la historia del terreno. Una vecina dice que "no hay un propietario", mientras otra sostiene que perteneció a alguien que murió hace veinte años. Lo único claro es que existe una orden de desalojo, aunque "no nos quieren traer el papel", denuncian.
Historias de una cuenta que no cierra
Una vecina que trabaja desde hace años en Neuquén vive con su madre y sus dos hijos porque "para pagar un alquiler es muchísimo". Otra, que tiene vivienda propia, convive hace tres años con su sobrina y los tres hijos de esta, porque separar dos hogares es un lujo inalcanzable.
La zona, además, es descripta como un lugar históricamente relegado, donde "nadie se hace cargo". Los vecinos mencionan robos a chicos que van a la escuela y hechos "gravísimos" que este medio no pudo confirmar.
Tensión con la policía
Los ocupantes denuncian al menos tres incidentes con la fuerza, acusándolos de "llevarse pertenencias arrebatándolas". El caso más indignante fue el de una mujer embarazada con un bebé y un niño, a quien le retiraron un colchón mientras estaba en una consulta médica. La respuesta policial, según los vecinos, fue: "A nosotros no nos importa".
Y después, la frase que más duele: "A mí no me importa, yo no te mandé a tomar un terreno a vos". Una herida que resume el sentir de quienes aseguran que "no tenemos un título, pero valemos lo mismo y merecemos respeto".
Mientras la toma sigue creciendo, la pregunta que nadie responde es qué pasará con las 200 familias que ya encontraron ahí un lugar, aunque sea provisorio.