¿Odio contra Argentina? Milei firma un DNU que permite expulsar a extranjeros y prohibirles la entrada
¿Sabés qué pasará con los extranjeros que insulten a Argentina o a sus símbolos? Milei firmó un DNU que ya está en vigencia y los detalles te van a sorprender.
El presidente Javier Milei firmó un decreto que modifica la Ley de Migraciones para agregar nuevas causales de ingreso y expulsión de extranjeros. La medida apunta a quienes inciten al odio, la discriminación o la violencia contra el país o sus símbolos patrios.
El Decreto 681/2026, publicado en el Boletín Oficial, establece que las autoridades migratorias podrán rechazar la entrada a quienes promuevan mensajes de odio contra la Argentina. También contempla la expulsión de extranjeros que ya residan en el territorio nacional si incurren en esas conductas.
La Oficina del Presidente justificó la decisión por recientes manifestaciones de hostilidad contra el país, especialmente durante el Mundial de fútbol disputado en Estados Unidos, México y Canadá. "La defensa de la Nación, de sus ciudadanos y de sus símbolos no es negociable. Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país", señaló el Ejecutivo.
¿Qué conductas se penalizan?
El decreto alcanza a quienes "dirijan o inciten mensajes de odio, discriminación o violencia contra el pueblo argentino o sus ciudadanos por motivos vinculados con su nacionalidad". También incluye a quienes participen en actos de ultraje contra los símbolos patrios, como la bandera o el himno.
Sin embargo, la norma aclara que no afecta las críticas ideológicas, políticas o académicas protegidas por la libertad de expresión. La aplicación se concentrará en conductas que constituyan incitación al odio o violencia por razones de nacionalidad.
Dos situaciones, dos procedimientos
El decreto diferencia entre quienes intentan ingresar al país y quienes ya tienen residencia. Para los primeros, las autoridades migratorias podrán denegar la entrada de forma directa. Para los segundos, se habilitan procedimientos para cancelar su permanencia y ordenar la expulsión.
La medida surge tras una serie de enfrentamientos discursivos y manifestaciones contra Argentina que circularon ampliamente en redes sociales durante el Mundial. El Gobierno vinculó esos episodios con una campaña de hostilidad contra el país.
Ahora comienza una etapa de aplicación administrativa y eventual revisión judicial. Las autoridades deberán evaluar caso por caso si las expresiones cuestionadas encuadran en el decreto o si están amparadas por la libertad de expresión.