Odontólogos y psicólogos en alerta: la preocupante tendencia de los "profesionales truchos"
¿Sabías que hay personas sin título que ofrecen tratamientos odontológicos y psicológicos? Los colegios profesionales bonaerenses alertan sobre una peligrosa tendencia que crece en las redes y que puede tener consecuencias graves para la salud. Conocé los detalles.
En las últimas semanas, dos colegios profesionales bonaerenses encendieron las alarmas por un fenómeno que crece en las redes sociales: personas que ejercen la odontología y la psicología sin título ni matrícula, poniendo en riesgo la salud de cientos de personas.
El Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires y el Colegio de Psicólogos bonaerenses, por separado, denunciaron la proliferación de falsos profesionales que ofrecen tratamientos y acompañamientos sin la debida habilitación. La situación es tan grave que puede derivar en daños físicos y mentales irreparables, además de favorecer el desarrollo de patologías de extrema gravedad.
¿Qué denunció el Colegio de Odontólogos?
Desde la institución manifestaron su profunda preocupación por la persistencia de casos de falsos odontólogos en distintos puntos del territorio bonaerense. Advirtieron que esta práctica, además de constituir un delito, representa una seria amenaza para la salud pública.
Según explicaron, de manera recurrente se detectan personas sin título habilitante ni matrícula que ofrecen tratamientos odontológicos a través de redes sociales, publicidad informal o recomendaciones personales. Se presentan falsamente como especialistas y prometen soluciones rápidas y económicas, pero detrás de esas promesas se esconden riesgos sanitarios de enorme magnitud.
El reclamo de los psicólogos
Por su parte, el Colegio de Psicólogos reclamó por la proliferación de personas que, sin formación ni habilitación, ofrecen acompañamiento y orientación para abordar problemas psicológicos bajo figuras como “facilitadores”, “consejeros” o “guías”. Estas prácticas, señalaron, pueden ser altamente peligrosas para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad emocional.
Un problema que no es nuevo
El tema no es reciente ni se limita a estas dos profesiones. Hace dos años, el Colegio de Kinesiólogos bonaerense denunció que “profesionales truchos” prestaban servicios kinesiológicos para empresas de internación domiciliaria. En ese entonces, ya se señalaba que las redes sociales favorecían este fenómeno.
El ejercicio ilegal de toda profesión está tipificado como delito en el Código Penal argentino. El artículo 247 establece: “Será reprimido con prisión de tres (3) a cinco (5) años el que ejerciere actos propios de una profesión para la que se requiere una habilitación especial, sin poseer el título o la autorización correspondiente”.
Lejos de tratarse de casos aislados, todo indica que esta es una tendencia que se consolida en el ámbito digital. Para evitar que se convierta en una “moda” delictiva, las autoridades de las distintas jurisdicciones gubernamentales tienen la responsabilidad de prevenir la acción de falsos profesionales en cualquier rubro. La clave está en sancionar con severidad y aplicar los agravantes penales correspondientes a quienes infringen leyes y normas que fueron creadas justamente para proteger a la población de accidentes y malas prácticas.