Ofrecían lentes y terminaron metiendo a una clienta en una bolsa de consorcio
La óptica de Chajarí publicó un video para promocionarse: un hombre metía a una mujer en una bolsa de consorcio y la guardaba en el baúl. La escena no era una denuncia, sino una broma. Horas después, el local borró todo y dio explicaciones.
Una óptica de Chajarí, Entre Ríos, quedó en el centro de la polémica después de publicar un video en el que un hombre introduce a una mujer en una bolsa de consorcio y la guarda en el baúl de un auto. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, generaron repudio y el local las eliminó.
El video, que según medios locales fue difundido por la propia óptica, muestra a un joven —presuntamente dueño o empleado del negocio— dentro del local con una bolsa negra vacía en las manos. Con tono irónico, el hombre dice: “Nos preguntan qué hacemos con aquellos clientes que nos preguntan precios y nunca nos compran nada”. Luego abre la bolsa y deja ver parte del cuerpo de una mujer: dos pantorrillas y pies con sandalias que él oculta dentro.
La escena cambia de escenario: el mismo joven aparece en la calle, junto al baúl abierto de un auto, con la bolsa ya ocupada en su interior. “Al final, si el cliente no compra, no pasa nada. Los atendemos a todos con mucha amabilidad”, ironiza antes de cerrar la tapa del vehículo.
Tras la ola de críticas, el video fue dado de baja. Desde el establecimiento aseguraron al medio Elonce que “no habían tenido intención de causar daño con el contenido”.
Un recurso que se repite
No es la primera vez que se viraliza un contenido de este tipo, en el que se utiliza la violencia hacia las mujeres como recurso humorístico para promocionar un negocio. A mediados del año pasado, dos hechos similares habían generado indignación: playeros de estaciones de servicio recrearon la misma escena, metiendo a una mujer en una bolsa de consorcio y arrojándola lejos como parte de una “broma”.
Aquellos videos correspondían a una tendencia llamada “Ahí viene la CM”, originada en otros países, especialmente México. Una de las primeras cuentas en replicarla fue la de una estación de servicio Shell en Crespo, Entre Ríos. En el reel, dos empleados con el uniforme rojo y amarillo de la marca dialogaban sobre una mujer que se acercaba: “Uh, otra vez la piba esta loco. ¿Cuándo va a ser el día que la metamos en algo y la mandemos por ahí?”, decía uno. Luego, la metían a la fuerza en una bolsa negra y la cargaban en la camioneta de un proveedor que viajaba a Formosa. La escena terminaba con los playeros tomando mate y diciendo: “Qué paz, ¿eh? Por fin. Esta piba no va a joder más”.
El video de Shell inspiró a otros. Usuarios encontraron un contenido similar en una estación de servicio YPF de Marcos Juárez, Córdoba. Bajo el título “Cuando no aguantás más a la de marketing”, se ve a una mujer hablando con un playero y a otro que la golpea en la cabeza con un cono de tránsito. Mientras ella simula desmayarse, el primero le cubre la cabeza con una bolsa de consorcio negra y entre ambos la atan y la tiran hacia otro sector del lugar.
El contexto de violencia
La Argentina registró más de 240 feminicidios entre enero y octubre de este año, según informes de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres. La viralización de estos videos, que banalizan la violencia de género, se produce en un contexto de alta sensibilidad social y reclamos por políticas efectivas de protección.