Ola de escruches en una sola cuadra: las cámaras captaron lo que nadie se esperaba
Tres comercios de una misma cuadra fueron blanco de ladrones en una sola madrugada. Las cámaras de seguridad registraron cada detalle de los escruches, mostrando cómo operan y la desprotección que sienten los vecinos. ¿Hasta cuándo seguirá esta ola de robos?
Una misma manzana de barrio Martín fue el blanco de tres robos en pocas horas durante la madrugada del domingo. Los sistemas de videovigilancia de los comercios afectados en Alem al 1100 registraron cada movimiento de los delincuentes, revelando una escalada de hechos que tiene alarmados a los vecinos.
Tres locales comerciales ubicados en esa cuadra fueron violentados con diferencia de pocas horas. Los incidentes ocurrieron en una verdulería, una tienda de ropa y una cochera. Las imágenes muestran a los ladrones actuando con una tranquilidad pasmosa.
¿Qué muestran las cámaras?
En el caso de la verdulería, el video captó al hombre moviéndose por el interior del local y apropiándose de un televisor. Este mismo comercio ya había sido víctima de un robo días atrás. Mauricio, el dueño, confirmó con indignación que fue robado dos veces en una semana. “Este tipo ingresa tipo 1.30, un día se llevó dinero y el otro día una tele y una botella de vino”, detalló.
El propietario explicó que el delincuente forzó la persiana para ingresar, causando daños que deben ser reparados para intentar prevenir nuevos hechos. “El daño que provoca y hay que comprar cosas para que no vuelva a pasar. Este hombre con mucha tranquilidad entra y hace”, sostuvo.
Las cámaras de la tienda de ropa también grabaron al ladrón. En las imágenes se lo ve recorriendo el establecimiento y tomando la precaución de ocultarse el rostro, lo que sugiere cierta premeditación.
El modus operandi se repite
El tercer hecho tuvo lugar en la cochera del mismo sector. Allí, la filmación muestra al individuo ingresando al predio portando un balde y dirigiéndose directamente a la oficina, de donde sustrajo un teléfono celular.
Mercedes, a cargo de este comercio, expresó la sensación de desprotección que vive la zona. “Nos tocó a barrio Martin, estamos bastante desprotegidos”, afirmó. Reveló que este no fue un hecho aislado para su negocio: “Acá entraron dos veces, un domingo a las 5 y otro a las dos de la tarde. De todos modos el viernes pasado a las 11 también pasó, no me robaron porque había gente. El sábado pasado llamaron a la policía porque había tres chicos. Vivimos de esa manera”.
La sucesión de robos en un lapso tan corto y en una misma cuadra expone un patrón delictivo que mantiene en vilo a los comerciantes de la zona, quienes ahora dependen de sus propios sistemas de seguridad para registrar unos hechos que se repiten con frecuencia alarmante.