Once años del emblema que eligieron los vecinos: la historia detrás de la bandera de Posadas
¿Sabías que la bandera de Posadas fue elegida por los propios vecinos? Conocé cómo nació y qué significan sus colores y figuras.
Un 28 de julio de 2015, la Plazoleta del Mástil se llenó de historia. Allí, por primera vez, ondeó oficialmente la bandera de Posadas, un símbolo nacido de un concurso ciudadano que movilizó a miles de vecinos.
¿Cómo se gestó este emblema?
La iniciativa partió del Concejo Deliberante, que en 2014 lanzó un concurso público basado en la Ordenanza Nº 3071/12 y la Carta Orgánica. Los participantes debían incluir en sus diseños un hecho histórico, un rasgo distintivo de la ciudad, una mención a los pueblos originarios y una proyección de desarrollo social.
Un jurado multidisciplinario —con autoridades municipales, legisladores, académicos y referentes sociales— seleccionó tres finalistas. Luego, la ciudadanía tuvo la palabra final: 19.258 electores votaron en 37 escuelas con urnas tradicionales y en 30 puntos con voto electrónico. La ganadora fue Gemma Rotela, autora del diseño que hoy identifica a la capital provincial.
Un izado que tuvo que esperar
Aunque la ceremonia estaba prevista para el 25 de marzo (fecha de fundación de Posadas), obras en el mástil obligaron a postergarla hasta aquel 28 de julio. El retraso no opacó la emoción: docentes y alumnos de escuelas primarias y secundarias aprovecharon el proceso para trabajar en el aula el significado de los símbolos, mientras organizaciones civiles destacaron la transparencia de la convocatoria.
¿Qué significan sus colores y figuras?
La bandera se divide verticalmente en casi dos tercios. El rojo evoca la tierra misionera; el azul, el río Paraná. En el centro, un círculo dorado de laureles representa la naturaleza y la producción agrícola. En la parte superior, dos manos entrelazadas simbolizan la unión entre la cultura guaraní y las misiones jesuíticas. Abajo, un escudo con un ancla recuerda el puerto de la ciudad. En el centro del círculo, un medio sol jesuita con una cruz católica alude a las Misiones Jesuíticas Guaraníes, y un engranaje completa el conjunto.
Más que un pedazo de tela
Hoy, once años después, la bandera sigue siendo un punto de encuentro. No solo engalana edificios públicos y escuelas, sino que invita a reflexionar sobre la identidad local y la participación ciudadana. En una Posadas que no para de crecer, este emblema elegido por el pueblo se mantiene como un ancla de memoria y pertenencia.
