Once estancias ganaderas quedaron vacías: 28 años después, mirá quiénes volvieron a caminar por ahí
¿Qué hizo una familia para que elefantes, leones y rinocerontes volvieran a un territorio que llevaba más de un siglo sin ellos? La respuesta está en 27.000 hectáreas que habían sido once estancias ganaderas.
En el corazón de Sudáfrica, una zona que había sido arrasada por la agricultura, la ganadería y la caza recuperó su fauna y su paisaje gracias a una familia que compró las tierras y las dejó volver a ser salvajes. Sarah y Mark Tompkins iniciaron el proyecto en 1997 y hoy la reserva es un ejemplo de conservación.
La historia comenzó cuando la pareja adquirió distintas propiedades hasta reunir 11 antiguas explotaciones ganaderas. Con esas tierras formaron una reserva natural de 27.000 hectáreas, conocida actualmente como Samara Karoo Reserve.
Cómo recuperaron el terreno
Antes de reintroducir animales, la familia trabajó junto a especialistas para restaurar la vegetación de las zonas degradadas. El primer paso fue retirar las ovejas y las cabras para que distintos sectores se regeneraran de forma natural.
Cuando parte del entorno se recuperó, comenzaron a incorporar especies herbívoras que habían habitado la región, como cebras, antílopes y kudús. La idea era reconstruir el ecosistema de a poco, antes de dar lugar a los grandes depredadores.
El regreso de los grandes animales
En 2003 reintrodujeron por primera vez un guepardo en una zona donde este animal llevaba 130 años extinto. Una década después, en 2013, llegaron los rinocerontes negros.
Pero los momentos más importantes estaban por venir. En 2017, una manada de elefantes fue trasladada a Samara después de más de 150 años de ausencia en la zona. Dos años después, en 2019, hicieron lo mismo con los leones, que no habitaban la región desde hacía más de 180 años.
Además, algunas especies regresaron por su cuenta, sin intervención humana. En 2021, un leopardo fue registrado por cámaras instaladas en la reserva y varios monitoreos posteriores confirmaron su presencia en el lugar.
Un ecosistema recuperado
Hoy Samara registra más de 60 especies de mamíferos y 225 de aves. Desde elefantes y rinocerontes hasta guepardos, leones y leopardos, el territorio que hace menos de tres décadas estaba dividido en explotaciones ganaderas volvió a convertirse en un espacio destinado a la conservación de la naturaleza.
Imagen ilustrativa generada con IA