Once puñaladas a su amigo de la infancia: la Justicia definió la pena y la madre de la víctima estalló
La madre de Óscar Lancucheo esperaba 20 años para el hombre que mató a su hijo de once puñaladas. La Justicia le dio 17 y ella apuntó contra el sistema de salud mental: “Se podría haber evitado”.
Fernando “Motomoto” Muñoz fue condenado a 17 años de prisión por el homicidio de Óscar Javier Lancucheo, su amigo desde la infancia, a quien mató de once puñaladas en Río Gallegos. La sentencia, conocida este jueves 22 de octubre, no conformó a la familia de la víctima, que esperaba una pena mayor.
Georgina Santana Jagniaux, madre de Óscar, fue la única familiar que habló tras la resolución. Sus palabras mezclaron dolor, resignación y una fuerte crítica al sistema de salud mental y a la problemática de las adicciones.
“Aunque le den 40 años, nadie me lo va a devolver”
Georgina había pedido una condena de 19 o 20 años. Al enterarse de los 17, no ocultó su desilusión, pero también apeló a su fe: “Yo esperaba la sentencia de 19 o 20 años como mínimo, pero quedó en 17. También estoy de acuerdo porque creo más en la justicia divina, que es la que se va a hacer cargo del resto, porque soy creyente en Dios”, declaró.
Sin embargo, dejó en claro que ninguna pena puede reparar la pérdida: “Mi hijo ya no está en este lugar, así que aunque le den 40 años, nadie me lo va a devolver”.
Una espera de casi dos años
La Cámara Oral de Río Gallegos dio a conocer el fallo este jueves, luego de un proceso que se extendió casi dos años desde el crimen. En la explanada del edificio judicial se congregaron familiares de ambas partes. La lectura pública no se realizó como esperaban; en cambio, personal policial hizo ingresar a dos familiares para comunicarles la decisión. Minutos después salieron conmocionados y la noticia se corrió entre los presentes: Muñoz había sido condenado a 17 años.
La Fiscalía, a cargo de Verónica Zuvic, había solicitado 19 años por homicidio simple. El tribunal, presidido por el juez Enrique Arenillas y los vocales Eduardo López y Florencia Moreira, impuso dos años menos.
El crimen que conmocionó a Río Gallegos
Óscar Lancucheo tenía 35 años y trabajaba en el Hospital Regional. Fue asesinado en la madrugada del 26 de octubre de 2024 en una vivienda de la calle Jofre de Loaiza. Según la reconstrucción del juicio, el ataque ocurrió mientras estaba acostado y en estado de intoxicación alcohólica, lo que le habría impedido defenderse. Recibió once heridas cortantes en el cuello.
Las pruebas genéticas, las pericias médicas y las cámaras de seguridad fueron clave para vincular a Muñoz con el hecho. La relación entre ambos era de amistad desde la infancia: habían compartido la escuela y los primeros años de vida.
Tras el crimen, Muñoz fue a la casa de su entonces pareja y le confesó: “Algo le pasó a Oscarcito, maté a Oscarcito y me voy a matar, dejame despedirme de mi hijo”. Poco después, la policía lo encontró en la costanera de Río Gallegos, comiendo un sándwich de milanesa, y lo detuvo. Desde entonces estuvo privado de la libertad.
El pedido de la Fiscalía y la defensa
Durante el debate, la fiscal Zuvic sostuvo que no había pruebas suficientes para encuadrar el hecho en una figura más grave que el homicidio simple. “No nos permite al Ministerio Público tener la certeza que exige que Muñoz haya matado para perpetrar, facilitar, consumar u ocultar otro delito y tampoco para asegurar su impunidad”, explicó.
La defensa, por su parte, argumentó que Muñoz atravesaba una grave desestabilización por consumo de sustancias y la interrupción de un tratamiento psiquiátrico. Muñoz, siguiendo el consejo de su abogado Emin Charif Sat, se negó a declarar en las primeras etapas de la audiencia.
El agradecimiento al Centro de Asistencia a la Víctima
En medio del dolor, Georgina destacó el acompañamiento del Centro de Asistencia a la Víctima (CAV). “Quiero agradecer al Centro de Asistencia a la Víctima, que me atendió desde el primer momento”, expresó. Y agregó: “Me dieron una mano durante casi dos años porque no sabía qué hacer de mi vida con tanto dolor”. También deseó que otras personas en su situación encuentren contención: “Me gustaría que la gente que pasa por esto tenga un lugar donde cobijarse”.
“Se podría haber evitado”
La madre de Óscar apuntó contra el sistema de salud mental y las adicciones. “También quiero hablar del abandono total en el sistema de salud mental y de la problemática de las adicciones”, señaló. Y describió el estado de los familiares de víctimas: “Estamos viviendo en automático quienes somos víctimas de que nos maten a nuestros hijos”.
Georgina mencionó un antecedente: según su relato, un familiar de Muñoz habría pedido a un juez que lo trasladaran a Buenos Aires para tratarse, pero una psiquiatra local no habría firmado la documentación necesaria. Consultada sobre si coincidía con la expareja del acusado en que el crimen podría haberse evitado, fue tajante: “Se podría haber evitado porque esperaban que esto ocurriera, y lamentablemente los que sufrimos somos los familiares”.
“Nunca va a sanar la herida”
Georgina insistió en que esperaba 20 años de prisión. Pero aclaró que ningún número le devuelve a su hijo: “Pero nunca va a sanar la herida que tenemos. Ya perdí a mi hijo y no lo voy a tener más”.