Operativo en Añatuya: el extraño caso del hombre que vendía electrodomésticos a precios increíbles
Una mujer compró un lavarropas a precio regalado porque el vendedor dijo necesitar viajar. Otra adquirió una notebook barata para ayudar a un padre que compraba pañales. La policía de Añatuya siguió el rastro de estas ventas y lo que descubrió terminó con un hombre tras las rejas. ¿Cómo cayó “El Porteño”?
La policía desarticuló una red de comercialización de objetos robados tras rastrear lavarropas y notebooks vendidos a vecinos por montos irrisorios. Un sujeto, conocido en el ambiente como “El Porteño”, fue detenido en Añatuya acusado de ser el presunto autor de una serie de robos y de vender rápidamente lo sustraído.
Los hechos se desarrollaron tras denuncias realizadas por Ana María Moreno y Gerardo Ramón Galeano, quienes reportaron el hurto de sus pertenencias. La investigación quedó a cargo de la Sección Robo y Hurto de la Comisaría Comunitaria Nº 41.
¿Cómo operaba el sospechoso?
El primer rastro llevó a los efectivos hasta una vivienda de la calle Wofcy Prolongación. Allí, una mujer de 37 años entregó de manera voluntaria un lavarropas marca Patriot. Relató a la policía que se lo había comprado a Ariel Leguizamón por solo 20 mil pesos.
El hombre, según su testimonio, le aseguró que necesitaba el dinero con urgencia para viajar a Buenos Aires, lo que motivó la venta a un precio muy por debajo del mercado.
El rastro de la notebook
Horas antes del primer allanamiento, en un domicilio de calle Mitre Prolongación, los uniformados ya habían recuperado una notebook Noblex color gris. La compradora de este artículo contó una historia similar.
Explicó que el mismo sujeto, Ariel Leguizamón, se la vendió por 10 mil pesos. En esta ocasión, el argumento para justificar el bajo precio fue que necesitaba dinero para comprar pañales para su hijo.
Los procedimientos fueron supervisados por el comisario Paz Daniel y el subcomisario Pablo Mendes. Ambos oficiales dispusieron el secuestro preventivo de los elementos recuperados: el lavarropas y la notebook.
La orden de aprehensión
Con las pruebas reunidas durante la investigación, la fiscal de turno, Dra. Carola Olivera, tomó cartas en el asunto. La magistrada ordenó la inmediata aprehensión de Ariel Leguizamón, identificado como “El Porteño”.
También dispuso el labrado de las actas de secuestro correspondientes para formalizar la situación de los bienes incautados. Los objetos recuperados quedaron a disposición de la Justicia Federal.
El destino final de estos elementos, según lo establecido, será su restitución a los legítimos propietarios, Ana María Moreno y Gerardo Ramón Galeano, una vez que se cumplan los trámites legales correspondientes.
El caso expone un modus operandi donde el presunto delincuente no solo robaba, sino que se deshacía velozmente del botín, aprovechando necesidades puntuales de vecinos y ofreciendo historias emotivas para justificar precios sospechosamente bajos.