Operativo en el barrio 750 Viviendas: Lo que encontraron en la casa dejó en evidencia un negocio clandestino
Un allanamiento en el 750 Viviendas dejó al descubierto más que drogas. Balanzas de precisión, una contadora de billetes y vehículos con irregularidades fueron parte del secuestro. ¿Cómo operaba este punto de venta que usaba apps de mensajería?
Un punto de venta de drogas que operaba a través de una aplicación de mensajería fue desarticulado en un allanamiento judicial. La Dirección General de Drogas Peligrosas detuvo a un hombre y secuestró un arsenal de elementos que delataban la magnitud del narcomenudeo en la zona.
El procedimiento se llevó a cabo en un domicilio del barrio 750 Viviendas, en cumplimiento de una orden judicial. La investigación apuntaba específicamente a desarticular un activo centro de comercialización de estupefacientes que abastecía a la zona y barrios aledaños.
Durante el registro, los efectivos realizaron un hallazgo contundente. La incautación incluyó 53,8 gramos de cocaína y 61 semillas de cannabis, evidenciando el stock disponible para la venta.
¿Qué más descubrieron en el lugar?
Pero las drogas no fueron lo único. Los agentes se encontraron con herramientas propias de un negocio organizado. Secuestraron dos balanzas de precisión, fundamentales para el fraccionamiento, y una máquina para contar billetes, lo que sugiere un movimiento significativo de dinero en efectivo.
Además, se incautaron siete teléfonos celulares, que serán clave para rastrear la red de contactos y la operatoria a través de mensajería. También se encontró un arma de fuego, un elemento que suele estar presente para la seguridad de estos puntos de venta ilegal.
El operativo también puso la lupa sobre el patrimonio del investigado. Fue secuestrado un automóvil y un motovehículo, una Honda Invictus, que presentaba una grave irregularidad: tenía montado un motor correspondiente a una Honda Twister 250, lo que indica un posible adulteración de numeración.
La modalidad del negocio desbaratado
Según la información recabada, el domicilio allanado funcionaba como un punto activo y constante de venta. Su clientela objetivo eran principalmente jóvenes de la zona y de barrios periféricos, y la modalidad de contacto y encargo se gestionaba de manera digital, a través de una aplicación de mensajería, lo que le daba un velo de discreción a la operación.
Con este exitoso procedimiento, las autoridades no solo lograron la detención de un presunto vendedor y la incautación de mercadería y herramientas del delito, sino que inhabilitaron un foco de distribución que afectaba a la comunidad. La investigación continúa abierta para determinar posibles conexiones y ampliar la red de responsabilidades.