Operativo secreto: el narco argentino que creyó que estaba a salvo en Bolivia y terminó extraditado por 861 kilos de cocaína
Creía que estaba a salvo al otro lado de la frontera, pero un operativo federal lo trajo de vuelta. ¿Cuál era el rol clave que tenía en la organización narco y cómo lograron extraditarlo desde Bolivia?
Un ciudadano argentino de 51 años, acusado de integrar una peligrosa organización narco, fue traído de vuelta al país desde Bolivia en un complejo operativo de la Policía Federal. La investigación judicial apunta al intento de ingreso de 861 kilogramos de cocaína al territorio nacional. El sospechoso, que habría tenido un rol clave en la provisión de droga, ahora deberá responder ante la Justicia federal de Córdoba.
¿Cuál era el rol del acusado en la organización?
De acuerdo con las pesquisas, el hombre integraba una red dedicada al tráfico de estupefacientes que operaba desde el norte argentino. La organización trasladaba cargamentos de cocaína desde localidades de Jujuy y Salta hacia centros urbanos como Córdoba y Buenos Aires.
La sustancia ingresaba previamente al país desde Bolivia a través de pasos fronterizos clandestinos, con el claro objetivo de eludir los controles aduaneros y migratorios. Las operaciones de pago por la droga se realizaban en la ciudad de San Salvador de Jujuy.
Según la investigación, el acusado habría tenido un rol fundamental dentro de la estructura criminal. Se lo señala como el proveedor de los estupefacientes que luego eran distribuidos en distintas regiones del centro del país.
La orden judicial y el despliegue federal
La extradición se concretó por orden del Juzgado Federal N°1 de Córdoba, a cargo del juez Alejandro Sánchez Freytes. El magistrado había requerido la captura internacional y el posterior traslado del sospechoso para que responda ante la Justicia argentina.
En cumplimiento de los compromisos internacionales, una comisión especial de la Dirección General de Cooperación Internacional de la Policía Federal Argentina viajó a Bolivia. El equipo estuvo integrado por personal de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, quienes asumieron la custodia del detenido.
El operativo incluyó el traslado aéreo del acusado a bordo de un vuelo de la empresa Boliviana de Aviación con destino al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Una vez en suelo argentino, el sospechoso fue alojado en la Alcaidía Anexo Cavia de la PFA.
El traslado final a Córdoba
Posteriormente, el detenido fue trasladado en otro vuelo hacia la ciudad de Córdoba, donde quedó a disposición de las autoridades judiciales que llevan adelante la causa. En esa instancia fue recibido por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Gendarmería Nacional Argentina.
Estas fuerzas participaron del operativo de recepción y custodia final del acusado. La investigación que lo involucra indaga específicamente el intento de ingreso al territorio nacional de 861 kilogramos de cocaína.
El procedimiento se enmarca en una causa más amplia que investiga a una organización dedicada al transporte, almacenamiento y distribución de droga. El operativo contó con el respaldo de los mecanismos de cooperación internacional y de Interpol.