Orden de despido desde la Casa Rosada enfrenta resistencia interna en una emisora nacional
Una directiva de alto nivel para remover a un funcionario mediático ha encontrado un escollo inesperado. ¿Logrará imponerse la voluntad desde la cúpula o prevalecerán las alianzas internas?
Una exigencia directa desde el entorno presidencial para remover a un coordinador de radio ha topado con un muro de complicaciones políticas y lealtades internas. Karina Milei, hermana del presidente Javier Milei, le ordenó al ex vicejefe de gabinete de Interior, Lisandro Catalán, que despida a Enzo Ferreira, coordinador de Radio Nacional Tucumán. Ferreira había generado una fuerte polémica al tildar de “gorda comunista” a la icónica cantante argentina Mercedes Sosa, lo que provocó un escándalo público y críticas incluso de figuras como Mario Pergolini, quien lo llamó “el boludo del día”.
Sin embargo, Catalán, quien controla los cargos nacionales en Tucumán, no ha cumplido la orden. Aunque fue eyectado de su puesto en Interior y compensado con un cargo en YPF, donde los salarios de los directores rondan los 70 millones de pesos, mantiene influencia en el partido La Libertad Avanza en su provincia natal, pero su control sobre la tropa libertaria se debilita.
El agravio de Ferreira hacia Mercedes Sosa fue tan alevoso que tuvo que salir a pedir disculpas por redes sociales, aunque no convenció a nadie, especialmente a los familiares de la cantante. Para colmo, la repetidora de Radio Nacional Tucumán se llama “Mercedes Sosa” desde 2010, un homenaje otorgado un año después de su fallecimiento, lo que añade ironía al conflicto.
¿Qué obstáculos enfrenta Catalán?
El principal problema para Catalán es que Ferreira cuenta con el respaldo de Gonzalo Heredia, líder de una banda de trolls que imita a Santiago Caputo y a quien en territorio tucumano le atribuyen relativa autonomía. Este respaldo complica la ejecución de la orden, mostrando los desgajamientos que padece Catalán en la provincia que aspira a gobernar.
Además, en los últimos días, habría llegado a manos de Catalán una encuesta en la que su imagen cae en picada y pierde contra el diputado Federico Pelli, otro libertario que ganó notoriedad tras ser víctima de una agresión por un puntero peronista durante la crisis por inundaciones en La Madrid. Los sondeos indican que Pelli aumentó su conocimiento público desde el incidente, mientras la imagen de Catalán se diluye en el directorio de YPF.
¿Hay más tensiones en el partido?
En un contexto de creciente descontento, un concejal de Las Talitas, Miguel Ramos, denunció la semana pasada que fue expulsado del partido por sortear su sueldo, una práctica que el propio Javier Milei realizaba en su tiempo como diputado. Ramos culpó de su expulsión al legislador nacional Gerardo Huesen, integrante de la bancada oficialista en el Congreso, evidenciando más fracturas internas.
Este episodio no es solo una anécdota, sino una muestra de las divisiones que afectan a Catalán y su capacidad de liderazgo en Tucumán. La resistencia a cumplir la orden de Karina Milei refleja tensiones más profundas dentro del movimiento libertario, donde lealtades locales y figuras influyentes chocan con directivas desde el poder central.