Orden de expulsión a diplomático iraní: el paso previo a una ruptura que ya está en marcha
¿Qué planea el Gobierno tras ordenar la salida del máximo representante iraní en 48 horas? Los detalles de una escalada que podría cambiar las relaciones internacionales del país.
El Gobierno declaró persona no grata al encargado de negocios de la Embajada de Irán y le dio 48 horas para abandonar el país, en lo que funcionarios describen como un paso previo a una ruptura formal de relaciones diplomáticas. La medida se enmarca en una escalada de tensiones con el régimen iraní, que incluyó la designación de su Guardia Revolucionaria como organización terrorista.
La Cancillería argentina notificó este jueves a Mohsen Soltani, máximo representante iraní en el país, que debe salir del territorio nacional en un plazo de 48 horas. Altos funcionarios del Ejecutivo reconocieron que esta acción no constituye una ruptura formal, pero señalaron que “es prácticamente el paso previo a llevarla adelante”.
¿Qué desencadenó esta escalada?
La administración de Javier Milei confrontó con Irán desde el inicio, alineándose totalmente con Estados Unidos e Israel. Esta postura incluyó declaraciones de apoyo a sus aliados en el conflicto de Medio Oriente y reclamos por la “persistente negativa” de Irán a cooperar con la Justicia argentina en la investigación del atentado a la AMIA de 1994.
Esta semana, el Gobierno dio un paso más al declarar como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), el poderoso cuerpo militar que responde directamente al líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei.
Un comunicado oficial de la Oficina del Presidente sostuvo que investigaciones judiciales y trabajos de inteligencia determinaron que tanto el atentado contra la Embajada de Israel de 1992 como el de la AMIA en 1994 —que dejaron más de 100 muertos y cientos de heridos— fueron planificados, financiados y ejecutados con participación directa de altos funcionarios del régimen iraní y operativos de la Guardia Revolucionaria.

El Gobierno incorporó esta semana a la Guardia Revolucionaria Islámica al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento.
¿Qué sigue ahora?
El Gobierno explicó que está a la expectativa de la reacción de Teherán para luego poder seguir avanzando con su plan de ruptura formal con Irán. En Casa Rosada evalúan que la expulsión del diplomático inevitablemente agravará las tensiones con el régimen.
Funcionarios del Ejecutivo indicaron que la salida de Mohsen Soltani podría demorar unos días para que pueda ocuparse de la logística del traslado de su familia. Sin embargo, advirtieron que si el diplomático no obedeciera la orden de abandonar el territorio, se le retiraría el estatus diplomático.
Producto de las malas relaciones con el régimen, Argentina no tiene funcionarios diplomáticos en Irán. En los alrededores, el país solo tiene un enviado en Bakú, la capital de Azerbaiyán.
¿Hasta dónde llegará el apoyo a aliados?
La Casa Rosada mantiene su respaldo a la política exterior de Estados Unidos e Israel y no descarta colaborar de manera concreta en el conflicto bélico en Medio Oriente. Las medidas podrían incluir el envío de embarcaciones de la flota argentina, aunque semanas atrás el Ejecutivo había asegurado que el país no cuenta con capacidad operativa para afrontar una misión de ese tipo.
Por el momento, el Gobierno se mantiene a la expectativa de la posible reacción de Teherán mientras implementa paso a paso lo que describen como un “esquema coordinado” para la ruptura diplomática formal.