Oscar 2026: El operativo secreto que convirtió Hollywood en una fortaleza inexpugnable
Francotiradores en las terrazas, IA contrastando con el FBI y una amenaza de drones que obligó a desplegar a más de mil agentes. Así se vivió desde adentro la noche más custodiada en la historia de los Premios Oscar.
La 98° entrega de los Premios Oscar quedará grabada en la memoria no solo por los ganadores, sino por un despliegue de seguridad nunca antes visto. Francotiradores en las terrazas, más de mil agentes en la alfombra roja y una amenaza de drones que puso en máxima alerta a las autoridades transformaron la noche del cine en la más custodiada de la historia.
El Departamento de Policía de Los Ángeles y el FBI coordinaron un dispositivo que superó todos los protocolos habituales. Desde primera hora, equipos con perros rastreadores de explosivos revisaron cada rincón del Dolby Theatre y sus alrededores.
¿Por qué el nivel de alerta era extremo?
La tensión geopolítica escaló las medidas de precaución. Según un informe de ABC News, a principios de febrero de 2026 las agencias de inteligencia detectaron un posible plan secreto de Irán. Este consistía en “llevar a cabo un ataque sorpresa con vehículos aéreos no tripulados” contra objetivos en la Costa Oeste de Estados Unidos, específicamente en California.
El enfrentamiento bélico posterior entre Estados Unidos e Irán mantuvo las alarmas encendidas. Aunque no hubo nuevos detalles públicos sobre esa alerta, el fantasma de un ataque con drones desde una embarcación no identificada fue suficiente para justificar el blindaje total.
El medio The Hollywood Reporter describió cómo las vallas de seguridad se extendieron varias cuadras más de lo normal. Esta ampliación del perímetro hizo que los vehículos de las estrellas tardaran mucho más tiempo en llegar al recinto, generando un tráfico inédito en los alrededores del teatro.
Los detalles del dispositivo que pocos vieron
El operativo incluyó equipos SWAT apostados estratégicamente alrededor del Dolby Theatre. Además de los francotiradores en puntos altos, circulaban oficiales de incógnito entre la multitud y los medios de comunicación.
La tecnología jugó un papel clave. Las autoridades implementaron un sofisticado sistema de vigilancia que utilizaba Inteligencia Artificial, contrastando datos en tiempo real con la base de información del FBI para identificar cualquier amenaza potencial.
Mientras el conductor Conan O’Brien daba inicio a la transmisión a las 21 horas de Argentina, la atención se dividía entre la expectativa por los ganadores y la sensación de estar dentro de una burbuja de seguridad sin precedentes. La carrera principal se concentraba en dos taquillazos: “Sinners” y “Una batalla tras otra”, protagonizada por Leonardo DiCaprio.
La noche demostró que, más allá del glamour y las estatuillas doradas, el mundo real con sus conflictos y amenazas puede colarse incluso en la alfombra roja más famosa del planeta. El operativo dejó en claro que la seguridad de las estrellas y los asistentes era una prioridad que no admitía concesiones.