OTC vuelve a casa con una obligación: ganar o seguir en rojo
¿Podrá OTC cortar la racha negativa y festejar por primera vez en la elite? Esta noche, en el Derna, tiene su chance ante Racing de Chivilcoy.
Oberá Tenis Club no tuvo el arranque soñado en la elite del básquet nacional. Dos derrotas consecutivas en Buenos Aires dejaron al Celeste con las manos vacías y, sin margen para lamentos, esta noche tendrá su primera chance de revertir la historia en el estadio Dr. Luis Augusto Derna.
El equipo misionero recibirá a Racing de Chivilcoy desde las 21, en lo que será su tercer compromiso en el certamen. La misión es clara: conseguir la primera victoria de la temporada y cortar la racha negativa antes de que se estire demasiado.
Un inicio para el olvido
El camino del conjunto de Fabio Demti no empezó como esperaba. En su debut cayó 96-73 ante Boca y, en la segunda presentación, no pudo recuperarse: perdió 67-58 frente a Lanús. Dos golpes duros en cancha ajena que dejaron al equipo con récord de 0-2.
Por eso el partido de esta noche adquiere un peso especial. No es uno más: es la oportunidad de enderezar el rumbo antes de que la agenda se complique aún más.
Lo que viene después
Porque después de este compromiso, OTC volverá a salir a la ruta para enfrentar a Platense y San Lorenzo, el viernes 16 y el domingo 18, respectivamente. Dos paradas exigentes que hacen que sumar de local sea casi una obligación.
Además, tras el duelo frente al Ciclón, el equipo tendrá un pequeño parate en la Liga Nacional para disputar la Liga Sudamericana, otro desafío que demandará energía y concentración.
El rival de turno
Del otro lado estará Racing de Chivilcoy, un equipo que llega con un récord de una victoria y una derrota. En su debut se impuso a San Martín de Corrientes por un ajustado 128-123, pero en su última presentación tropezó ante Gimnasia de Comodoro Rivadavia por 72-78.
Será, entonces, un duelo entre dos equipos que buscan afirmarse en el torneo. Para OTC, la necesidad es mayor: la victoria no solo significaría la primera alegría de la temporada, sino también un envión anímico clave antes de una seguidilla de partidos complicados.
