Otra vez detenido el asesino de Alejo Hunau: qué encontraron esta vez
Un perfume en el medio. Diego Arduino, condenado por el asesinato del periodista Alejo Hunau, volvió a ser detenido por un robo en Las Heras. La coincidencia con lo que declaró hace 22 años es difícil de ignorar.
Diego Arduino, el hombre condenado por el asesinato del periodista Alejo Hunau en 2004, volvió a quedar detenido en las últimas horas. Esta vez, la Justicia lo acusa de haber intentado robar perfumes en un comercio de Las Heras. La coincidencia con el crimen que conmocionó a Mendoza hace más de dos décadas es tan llamativa como incómoda: en aquel entonces, Arduino declaró que había ido al departamento de la víctima a venderle un perfume.
El nuevo episodio en Las Heras
El hecho ocurrió el martes 13 de octubre, alrededor de las 20.45, en una mercería ubicada sobre calle San Luis, en Las Heras. De acuerdo con la denuncia de la propietaria, un hombre y una mujer entraron al local y empezaron a preguntar por distintos productos. En un momento, el hombre se fue y la comerciante notó que faltaba mercadería.
La mujer cerró las rejas y retuvo a la acompañante hasta que llegara la Policía. Minutos después, el hombre regresó, entregó el perfume que se había llevado y pidió que liberaran a la mujer. Como la comerciante se negó, se retiró otra vez. Finalmente, efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje lo ubicaron en la intersección de San Luis y 25 de Mayo. Era Arduino, de 48 años.
Imputación y detención
Este miércoles, el Ministerio Público Fiscal informó que Arduino y Natalia Magalí Castro Bravo, de 30 años, fueron imputados por hurto simple. Ambos seguirán detenidos: Arduino por sus antecedentes penales y Castro Bravo por reiterancia delictiva, según lo comunicado por el organismo judicial.
El crimen de Alejo Hunau
La coincidencia con el perfume lleva directamente a noviembre de 2004. El día 23 de ese mes, Alejo Hunau, periodista y asesor de prensa del Gobierno de Mendoza, fue encontrado asesinado en su departamento de calle Pedro Vargas, en la Ciudad de Mendoza. Tenía 33 años y había trabajado durante la gestión de Roberto Iglesias. Los estudios forenses determinaron que recibió un golpe mortal en la cabeza con una botella.
Durante la investigación, las sospechas se centraron en Arduino, que había estado en el departamento de Hunau la noche anterior al hallazgo del cuerpo. Los investigadores encontraron sus huellas digitales en un vaso y material genético en colillas de cigarrillos. Frente a esas pruebas, el sospechoso reconoció haber visitado al periodista, pero dio una explicación: había ido a venderle un perfume y se había ido antes de la medianoche.
Arduino también sostuvo que durante la madrugada había estado en otro establecimiento comercial. Sin embargo, su coartada fue cuestionada durante la investigación, entre otros motivos, por inconsistencias en los testimonios y en los horarios reconstruidos. La versión de la venta del perfume formó parte de su defensa, pero no impidió que finalmente fuera condenado por el homicidio.
Un proceso con marchas y contramarchas
El proceso judicial tuvo distintas etapas. En agosto de 2005, la Segunda Cámara del Crimen dispuso la libertad de Arduino por falta de mérito, mediante una resolución que generó controversia por incluir consideraciones sobre la homosexualidad de Hunau, cuestionadas como discriminatorias. La familia de la víctima reclamó que la investigación continuara y que el acusado fuera sometido a juicio.
Finalmente, el 12 de septiembre de 2007, la Cuarta Cámara del Crimen de Mendoza condenó a Diego Arduino a 16 años de prisión por homicidio simple y robo. El tribunal consideró acreditada su responsabilidad en la muerte del periodista y en la sustracción de pertenencias de la víctima. Posteriormente, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza respaldó la condena.