¿Otra vez los mismos? El regreso de Kicillof, Massa y Capitanich mientras el país se hunde en deudas
¿Otra vez los mismos? Mientras la deuda ahoga a millones, Kicillof, Massa y Capitanich vuelven a la escena. ¿Qué futuro pueden ofrecer los que ya fracasaron?
La crisis económica no da tregua y, en medio de un endeudamiento récord, asoman en el horizonte político las figuras de siempre: Axel Kicillof, Sergio Massa y Jorge Capitanich. Mientras millones de argentinos no llegan a fin de mes, estos dirigentes reaparecen como opciones para el futuro. Pero, ¿qué futuro pueden ofrecer los que ya gobernaron y dejaron su marca?
Un viaje al pasado: los 'dinosaurios' de la política
El panorama político actual se asemeja a un 'Jurassic Park' moderno, donde se intenta revivir especies que parecían extintas. Sindicalistas con décadas de trayectoria, empresarios que añoran la devaluación de los años 90 y políticos que acumulan más de 20 cargos consecutivos en el Estado, todos convocados para construir 'el futuro'.
Axel Kicillof se presenta como el guardián de este parque, mientras que Jorge Capitanich ostenta un récord de 12 cargos públicos desde 1987. Entre ellos, se cuela Héctor Daer, secretario general del Sindicato de la Sanidad desde 1993, con 24 años al frente de ATSA y 41 de sindicalismo. La renovación parece ser un concepto desconocido para esta dirigencia.
La propuesta de Marcó del Pont: devaluar otra vez
Mercedes Marcó del Pont, ex presidenta del Banco Nación, del Banco Central y titular de la AFIP, no dudó en sugerir que el 'tipo de cambio está muy atrasado'. En otras palabras, una nueva devaluación se avecina si el kirchnerismo regresa al poder.
La historia argentina demuestra que cada devaluación ha traído más pobreza. Duhalde llevó el dólar de $1 a $3, Néstor y Cristina de $3 a $15, Macri de $15 a $70 y Alberto Fernández de $70 a $1200. El resultado: más pobres, más indigentes, más inflación y más villas.
Sergio Massa: el otro 'dinosaurio' que vuelve
Sergio Massa, con una carrera que incluye ser asesor de 'Palito' Ortega, titular de ANSES, intendente de Tigre, jefe de Gabinete, diputado, ministro de Economía y candidato presidencial, también se perfila como opción. Sus números como ministro son contundentes: la pobreza subió 10%, la indigencia 10%, el dólar pasó de $300 a $1200 y la inflación del 80% al 200%. Aun así, insiste en volver.
El verdadero problema: la gente no llega a fin de mes
Mientras estos dirigentes planean su regreso, la realidad de los argentinos es otra. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que los suicidios en las Fuerzas de Seguridad aumentaron un 30% en 2025, vinculados al endeudamiento. Más de 3,5 millones de personas llevan más de un año de atraso en sus deudas, y la mayoría se endeuda para comprar comida o pagar servicios básicos.
Según datos de Zentrix, el 66% de los consultados se queda sin dinero antes del día 20 del mes, y en el segmento de 18 a 39 años, el 85,5% ya está sin ingresos para esa fecha. El sueldo no alcanza, y la desesperación crece.
Bullrich, el plan B de Milei
Patricia Bullrich, por su parte, salió a decir que 'necesitamos más velocidad en resultados para que se sienta en la vida cotidiana', lo que muchos interpretan como una advertencia: si Milei no da resultados, ella está lista. El gobierno, mientras tanto, confía en la baja de la inflación y en una oposición que 'siempre se esfuerza en mostrar la esencia de lo que es', como demuestra el tuit de Juliana Di Tullio sobre el caso Cerimedo.
En definitiva, la política argentina parece un bucle infinito donde los mismos protagonistas de siempre intentan regresar, mientras la gente sufre las consecuencias de sus decisiones. La pregunta es: ¿aprenderemos de la historia o volveremos a repetir los mismos errores?