Pachamama: el peligro oculto de las brasas mal apagadas que preocupa a las autoridades
¿Sabías que un descuido al apagar las brasas puede provocar un incendio devastador? Las autoridades de Jujuy revelan cómo evitarlo.
Con el viento norte soplando fuerte y la vegetación seca como combustible, un simple descuido en el ritual de la Pachamama podría convertirse en una tragedia ambiental. Las autoridades de Jujuy lanzaron una advertencia que nadie debería ignorar.
En el marco de las celebraciones por el Día de la Pachamama, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Jujuy salió a pedirle a la comunidad que extreme los cuidados con el fuego durante las ceremonias. El objetivo: prevenir incendios forestales en una época del año especialmente riesgosa.
El organismo explicó que las condiciones climáticas actuales, marcadas por el viento norte y una vegetación extremadamente seca, aumentan de forma significativa las chances de que una brasa mal apagada genere un foco ígneo. Lo que parece un detalle menor puede desencadenar un desastre de grandes proporciones.
¿Qué dijo el Ministerio?
"La ceremonia de la Pachamama es amor, agradecimiento y respeto por nuestra tierra. Sin embargo, un pequeño descuido al apagar el fuego sagrado puede desencadenar desastres irreversibles para nuestra fauna, flora y comunidades", señalaron desde la cartera ambiental.
Las recomendaciones son claras: una vez finalizado el ritual, hay que tapar correctamente la boca del pozo donde se hizo la ofrenda, apagar por completo las brasas y no dejar residuos. Especial atención merecen los vidrios, que también pueden provocar incendios.
¿Cómo apagar bien el fuego del ritual?
Las autoridades fueron contundentes: no alcanza con echarle tierra por encima. Hay que seguir dos pasos fundamentales para asegurarse de que el fuego esté realmente extinguido.
El primero es cubrir las brasas con tierra y mezclarlas completamente. El segundo, comprobar que las cenizas estén frías. Si todavía desprenden calor o sale humo, significa que el fuego continúa encendido y hay que repetir el procedimiento.
"La ceremonia de la Pachamama es amor, agradecimiento y respeto por nuestra tierra. Sin embargo, un pequeño descuido al apagar el fuego sagrado puede desencadenar desastres irreversibles para nuestra fauna, flora y comunidades", insistieron desde el organismo.
Vidrios y latas: los enemigos silenciosos
Pero el peligro no termina con las brasas. Las autoridades también pidieron no abandonar residuos en los lugares donde se realizan los rituales. Los vidrios, por ejemplo, pueden actuar como una lupa al concentrar los rayos del sol y generar un foco ígneo. Las latas, por su parte, contribuyen al deterioro ambiental y aumentan el riesgo en áreas naturales.
Por eso, recomiendan retirar todos los residuos una vez finalizada la ceremonia y dejar el lugar en las mismas condiciones en las que fue encontrado.
Una temporada de alto riesgo
Durante el invierno, Jujuy registra condiciones especialmente favorables para la propagación de incendios forestales. La escasez de lluvias, la vegetación seca y los fuertes vientos hacen que cualquier foco pueda expandirse rápidamente.
Estos incendios no solo destruyen la flora y la fauna nativa, sino que también ponen en riesgo viviendas, afectan la calidad del aire, reducen la visibilidad en rutas y demandan un importante despliegue de brigadistas y bomberos.