Padres soportaron la lluvia para asegurar un banco en un colegio de Salta
La lluvia no fue obstáculo para los padres que acamparon frente a un colegio salteño. ¿Qué estaban dispuestos a hacer por una vacante?
La demanda por la educación pública en Salta quedó expuesta este martes cuando decenas de familias acamparon desde la noche anterior frente al ex Colegio Nacional. El objetivo: garantizar una vacante para el ingreso a primer año en medio de las lluvias y lloviznas que azotaron la ciudad durante la madrugada y la mañana.
Los padres se instalaron sobre la vereda del establecimiento céntrico y esperaron hasta las 8:30, cuando las autoridades habilitaron el acceso al edificio para que pudieran continuar la fila en el interior. La escena, registrada por FM Aries, reflejó la preocupación de las familias ante el aumento de los aranceles en los colegios privados.
“Los otros colegios privados están con las cuotas muy elevadas y yo creo que la gente está emigrando mucho a la escuela pública”, explicó una madre que aguardaba en el lugar. Sus palabras resumen el sentir de muchos tutores que ven en la educación estatal una alternativa cada vez más necesaria.
¿Qué requisitos pidieron para la inscripción?
Para completar el trámite de preinscripción, los tutores debían presentar el documento nacional de identidad del estudiante, la libreta de séptimo grado y el Certificado Único de Salud. Estos documentos eran indispensables para formalizar la solicitud de vacante.
Además, los aspirantes deberán someterse a evaluaciones diagnósticas en Lengua y Matemática como parte del proceso de ingreso al nivel secundario. Las pruebas permitirán medir el nivel de conocimientos de los postulantes.
¿Cómo se organizó la atención?
La atención en el establecimiento se organizó en dos turnos diarios: por la mañana, de 9 a 13 horas, y por la tarde, de 15 a 17 horas. La concurrencia disminuyó con el correr de las horas, pero la imagen de las familias pernoctando a la intemperie quedó grabada en la memoria de los vecinos.
Este episodio evidencia la creciente presión sobre el sistema educativo público, que enfrenta una demanda cada vez mayor debido a los costos de la enseñanza privada. La fila bajo la lluvia es solo el reflejo de una realidad que afecta a muchas familias salteñas.