¿Qué pasará con la primaria que funciona dentro del ISFD N° 6 de Santa Genoveva? La comunidad cortó la calle y el CPE respondió, pero las familias siguen con una duda clave sobre el edificio y las comisiones del terciario.
La comunidad educativa del Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) N° 6, en el barrio neuquino de Santa Genoveva, se movilizó este jueves para visibilizar su inquietud por el futuro de la escuela primaria que funciona dentro del establecimiento. Docentes, estudiantes y familias realizaron una sentada, clases públicas y un corte de tránsito sobre la calle Islas Malvinas durante la mañana.
El detonante fue la falta de respuestas del Consejo Provincial de Educación (CPE) frente a una serie de modificaciones que, según los manifestantes, podrían alterar el funcionamiento cotidiano de la institución. Las principales alarmas: la posible desaparición de tres comisiones y media del nivel terciario y el porvenir del Departamento de Aplicación, el espacio que dicta primaria a chicos del barrio y donde los futuros docentes hacen sus prácticas.
“Nos cansamos de ir al CPE y no tener respuesta”
El docente Gabriel Figueroa explicó a Canal 7 que la protesta nació después de varios intentos fallidos por conseguir explicaciones de las autoridades educativas. “Realmente nos cansamos de ir al CPE y no tener respuesta”, dijo el profesor, y contó que la comunidad se enteró de manera repentina de la chance de que se cerraran las comisiones del nivel superior.
Frente a ese panorama, decidieron sacar parte de las actividades académicas a la calle. La sentada y las clases públicas buscaron visibilizar el reclamo y exigir una mesa de diálogo con las autoridades.
El antecedente que desvela a las familias
La preocupación tiene un capítulo previo. El año pasado, el jardín de infantes que funcionaba en el mismo edificio dejó de operar allí. Tenía una matrícula de unos 20 niños repartidos entre los turnos mañana y tarde, que debieron ser reubicados en otras escuelas. La decisión se vinculó con las condiciones edilicias del espacio.
“Se cerró porque no querían escuelas tráiler y el tráiler está hace 25 años”, cuestionó Figueroa. Para las familias, ese cierre anticipa lo que podría pasar con el nivel primario si avanza la reorganización.
La respuesta del CPE
La directora provincial de Educación Superior del CPE, Ana Laura Sotz, salió a aclarar la situación en diálogo con el mismo canal. Según la funcionaria, no se trata de un cierre sino de un cambio de dependencia: “hay un cambio de dependencia de dirección. Ellos hasta ahora pertenecen a la Dirección de Superior, van a pasar a pertenecer a la Dirección de Primaria”.
Desde Educación argumentan que la medida permitirá que el establecimiento cuente con supervisión especializada en primaria y acceda a programas, capacitaciones y herramientas propias de ese nivel. Sotz remarcó que la reorganización no afectará el dictado de clases: “Si los docentes tienen algún tipo de proyectos con la escuela, los van a poder seguir realizando”.
Además, llevó tranquilidad a las familias al confirmar que los estudiantes no deberán mudarse a otro edificio y podrán seguir asistiendo a la misma escuela. Incluso pidió que continúen inscribiendo a sus hijos en el establecimiento.
Qué pasará con los docentes y los cargos
Consultada por las condiciones laborales, la funcionaria aseguró que el cambio administrativo no implicará pérdida de derechos ni modificaciones en las condiciones de trabajo. “Van a dejar de pertenecer los docentes al nivel superior y van a pasar a depender del nivel primario, pero les cuento que van a pasar con las mismas condiciones, derechos y garantías que tienen en el nivel superior”, afirmó.
“Se ha respetado, inclusive se han ampliado derechos para que estos docentes, hasta que ellos decidan o hasta que se jubilen, puedan quedarse ahí en la institución”, sostuvo Sotz. Y agregó que los trabajadores “fueron notificados, nosotros hemos tenido varias reuniones”.
Respecto del cierre del jardín de infantes, la funcionaria explicó que la decisión de trasladar a los niños respondió a la necesidad de garantizar condiciones edilicias adecuadas para las actividades pedagógicas. “El espacio no se podía seguir sosteniendo ahí”, concluyó.