Pagan casi 2.000 pesos el boleto y en las paradas ya estallan: qué respondió la Defensoría
¿Cuánto cuesta hoy viajar en micro en La Plata y qué dicen los que ya no pueden sostener el ritmo de las subas? La respuesta de los pasajeros y el dato que más duele.
La suba de noviembre ya rige en los colectivos de La Plata, Berisso y Ensenada y, con ella, el malestar en las paradas se volvió casi unánime. El aumento mensual fue del 5%, pero el acumulado del año roza el 84% para las líneas que conectan la Región, una cifra que multiplica casi por cuatro la inflación general.
Para quien usa el transporte todos los días, el golpe es doble: pega en el bolsillo y se suma a una prestación que los pasajeros califican de mala. Las quejas ya no quedan solo en la vereda: también llegan a la Defensoría Ciudadana de La Plata.
"Empezamos el año con un boleto de 900 pesos"
En distintos puntos del Centro, los usuarios consultados por este diario coincidieron en el diagnóstico. Ailén, estudiante universitaria que esperaba el 275 rumbo a Ensenada, lo resumió: "El servicio es muy malo. Empezamos el año con un boleto en el orden de los 900 pesos y ahora ya casi llega a los 2000".
Quienes combinan dos o más líneas por día remarcan que la tarifa avanza a un ritmo muy superior al de las paritarias y los ingresos familiares. Raúl, vecino de Berisso, no ahorró ironía: "El servicio es un desastre. Cada vez espero más y pasan menos micros, mínimo por día me tomo 3 o 4 colectivos. Hace 13 años que estoy jubilado, aumenta todo siempre y a nosotros nos aumentan cada muerte de obispo, y hace mucho no muere uno".
La coincidencia se repite en cada parada: si la tarifa sube, el servicio debería mejorar. Sin embargo, los tiempos de espera se estiran, la frecuencia cae y llegar a horario a destino se vuelve cada vez más difícil.
Cómo se compone el aumento mes a mes
El esquema que rige para los micros combina tres componentes. Al índice de inflación que publica el Indec para el mes en la región del Gran Buenos Aires se le suma un 2% fijo, en concepto de compensación por el retiro de los subsidios estatales. A eso se agrega un porcentaje eventual si sube el combustible, un componente incorporado este año a partir de la crisis del petróleo desatada por las hostilidades bélicas en Irak.
Las quejas que llegan a la Defensoría
El combo de reclamos también aparece entre los motivos de denuncias que recibe la Defensoría Ciudadana de La Plata. Su titular, Luciana Bartoli, detalló que las principales quejas por el transporte son la irregularidad de la frecuencia, las demoras prolongadas y el cambio de recorrido.
Entre plantones en las paradas y un gasto que duele, algunos pasajeros buscan alternativas. Ailén optó por la bicicleta. Paula, en cambio, recurre a aplicaciones como Uber y DiDi: "No queda otra si querés llegar a tiempo al trabajo", protestó en la esquina de 7 y 47, una parada que al momento de la charla sufría cambios repentinos por una protesta en la Ciudad.
El boleto estudiantil, un alivio parcial
Las prestaciones y aranceles para beneficiarios, como el boleto estudiantil, siguen siendo facilidades que, pese a las subas, reducen el impacto. Malca, vecina y pasajera del 307, contó que debió recurrir al subsidio como estudiante tras el aumento y quedar desvinculada de sus tareas laborales.
Camila, vecina de Altos de San Lorenzo, también accedió a la beca del boleto estudiantil. "El golpe es mucho menor, pero es un montón. Tomo dos micros al día, los cinco días de la semana. En total, son unos 35.000 pesos por semana", detalló la usuaria de la línea Este.