Los feriantes de la Feria 18 de Noviembre pagan el canon todos los meses, pero el predio sigue sin baños, luz ni seguridad. El Concejo rechazó la reducción de tasas y ahora exigen saber a dónde va la recaudación.
Los feriantes de la Feria 18 de Noviembre de Palpalá llevaron su malestar al Concejo Deliberante: pagan el canon municipal todos los meses, pero el predio sigue sin baños aptos, sin iluminación suficiente y sin seguridad. La gota que rebalsó el vaso fue el rechazo a una reducción de tasas que habían pedido para aliviar la carga.
En la sesión, los comerciantes explicaron que su reclamo no apunta a dejar de pagar. Al contrario: piden que la recaudación vuelva en obras y servicios básicos para el lugar donde trabajan todos los días.
"Trabajamos sobre el barro"
Alicia, vocera de los feriantes, fue la encargada de ponerle voz al malestar. Según contó, las condiciones del predio se vuelven insostenibles con la llegada del calor y las lluvias.
"No es que nosotros no queramos pagar los lugares que ocupamos, sino que pedimos mejoras en la feria, mejoras en los baños. Teníamos que tener las naves que nos dibujaron bien bonito y no las tenemos; estamos trabajando sobre el barro... Del municipio no nos atienden, ingresamos notas pero nunca fueron respondidas", relató.
El costo mensual no es menor: la mayoría de los feriantes abona entre 40.000 y 90.000 pesos, según detalló la referente, y eso incluye apenas una iluminación precaria. A eso se suma el peso de los intereses por mora.
"Si te atrasás corre mucho interés, se te junta una suma abultada y de alguna forma te obligan a pagar", agregó Alicia.
Robos, vientos y falta de controles
Otro de los puntos críticos que expusieron es la inseguridad. El recinto no tiene cercado perimetral ni presencia policial, lo que lo convierte en blanco de hechos delictivos durante la semana.
"Constante sufrimos robos de los puestos: se llevan plásticos, chapas y tirantes que la gente tiene que volver a reponer y armar, sin contar los fuertes vientos con los que trabajamos precariamente", aseveró la vocera.
Los feriantes también apuntaron contra la falta de controles sobre la Feria Mayorista, que según denunciaron vende al menudeo y les resta ventas directas al sector minorista.
"La municipalidad solo busca recaudar a más no poder... En Río Blanco estuvieron cobrando peaje a 2.000 pesos por vehículo a todos los que ingresaban desde San Salvador o Palpalá", cerró Alicia.