Pagaron la última cuota después de años de esfuerzo: la llave que recibieron ahora tiene otro nombre
Firmaron las escrituras después de años de pagar religiosamente cada cuota. Lo que parecía un trámite más terminó siendo el día que dejaron de alquilarle la casa al Estado: ahora la casa es de ellos.
Diez familias de Santa Rosa firmaron este miércoles las escrituras de sus viviendas y recibieron el título de propiedad en un acto que se realizó en el Auditorio “Ana Fiscella”, en la sede del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV) de la capital pampeana. Las beneficiarias son familias que durante años pagaron puntualmente sus cuotas hasta cancelar la totalidad de la deuda.
La titular del organismo, Erica Riboyra, encabezó la entrega y destacó el compromiso de los adjudicatarios: “Las escrituras que entregamos son escrituras de cancelación, un trámite que se hizo habitual y que repetimos todos los meses, gracias al compromiso y al esfuerzo que realizaron las y los adjudicatarios de viviendas en La Pampa”.
El acto se desarrolló esta mañana y reunió a los beneficiarios, quienes a lo largo del tiempo cumplieron responsablemente con el pago de sus casas ubicadas en la ciudad de Santa Rosa hasta llegar a la cancelación total.
“La llave de la esperanza”
Riboyra puso el foco en el significado emocional de la jornada: “Cada acto de escrituración implica una carga de emociones muy importante, cada familia carga con su historia, sus recuerdos y sus vivencias”. Y agregó que para el Gobierno provincial “este acto es lo más parecido a la entrega de viviendas, este documento representa que la casa ya es de ustedes. Cuando hablamos de una vivienda social, hablamos de una familia que lucha por seguir adelante, que un día recibió la llave de la esperanza”.
La funcionaria también reconoció el esfuerzo de los adjudicatarios: “No tengo dudas del esfuerzo que hicieron muchas veces para poder pagarlas; hoy, después de tanto camino recorrido, queremos agradecerles por haber cumplido con las cuotas como cumplieron, por eso para mí están dejando un gran ejemplo para cada nuevo adjudicatario”.
En representación de las familias, hablaron Oscar Alberto Muñoz y María Masías, quienes repasaron su historia con emoción. “Es cierto, nos costó bastante sacrificio llegar a este momento, trabajábamos en la fábrica de Alpargatas, nos echaron cuando cerró, atravesamos la crisis del 2001, y sin embargo nunca bajamos los brazos y siempre seguimos adelante”, recordó Oscar. María, por su parte, agradeció “tener la casa donde crecieron nuestros hijos, donde los educamos, y los vemos ya grandes también con la ilusión de tener algún día su casa como en su momento nos tocó a nosotros”.
Las familias beneficiadas
Las diez familias que firmaron sus escrituras son:
– Liliana Casal
– Gonzalo Montiel
– Oscar Muñoz y María Esther Mesías
– Viviana Casal
– María Rosa Páez
– Nélida Bustamante
– Roberto Carlos Tisera y Lorena Ferreyra
– Rodolfo Gigena y Margarita Stork
– Rodolfo Fernández y María de los Ángeles Kin
– Jorge Antonio Gadañotti
Con la firma de las escrituras, las familias dejan de ser adjudicatarias y pasan a ser propietarias plenas de sus viviendas, un paso que desde el IPAV describen como el cierre de un camino que empezó con la entrega de la llave.