Pagó 10 mil pesos para que lo maten: la orden que salió de la cárcel y el impactante crimen en un potrero
El Morocho Mansilla sumó otra perpetua por ordenar un crimen desde la cárcel. ¿Cómo hizo para pagar 10 mil pesos y que dos sicarios ejecutaran a su enemigo en pleno partido de fútbol?
Un nuevo capítulo se escribió este martes en la historia criminal de Claudio Javier “Morocho” Mansilla, el preso que se fugó de Piñero en 2021 y que desde entonces acumula condenas. Ahora, sumó perpetua por ordenar un asesinato desde la cárcel: la víctima, Sergio Rubén Giménez, fue ejecutada de dos tiros en la nuca mientras oficiaba de juez de línea en un torneo de fútbol barrial.
El crimen ocurrió el 24 de noviembre de 2019, a las 16.30, en un potrero de Pujato al 8000, en barrio Hostal del Sol. Frente a decenas de testigos, dos sicarios abordaron a Giménez y uno de ellos le disparó por la espalda. La víctima murió por lesión cráneo-encefálica.
¿Quiénes fueron condenados?
Los jueces Eleonora Verón, Mariano Aliau y Nicolás Vico Gimena sentenciaron a perpetua a Mansilla como instigador del homicidio doblemente calificado por promesa remuneratoria y concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego. También recibió condenas por tenencia de armas y encubrimiento, que se sumaron a su historial tras ser recapturado en 2022.
En la misma causa, Emanuel Damián Olmedo fue condenado a perpetua como coautor material; Damián Nahuel “Pufli” Córdoba, también a perpetua como partícipe primario; y Ezequiel “Colo” Romero, a 14 años como partícipe secundario.
El plan criminal y el pago de 10 mil pesos
Según la investigación, Mansilla ideó el plan desde la cárcel y ordenó su comisión a Olmedo y a otro hombre con pedido de captura, además de al menos tres personas no identificadas. Les entregó diez mil pesos para que ejecutaran el crimen. Olmedo participó materialmente, aunque no se pudo determinar quién gatilló. Romero trasladó a los sicarios en una moto Honda Tornado negra sin patente, y Córdoba, tras el hecho, entregó el dinero a Olmedo por orden del Morocho.
La vieja rivalidad con la familia Giménez
El homicidio se inscribe en una rivalidad entre Mansilla y la familia Giménez, que ya había sufrido varias bajas. Sergio Giménez era hermano de Fabio y de Felipe “Tartita” Giménez, principales enemigos del Morocho. Su madre, Catalina Aquino, y su cuñado Sergio Birri fueron asesinados en el marco del mismo conflicto por el control del barrio y la venta de drogas en la zona oeste de Rosario, particularmente en los barrios Santa Lucía y Godoy.
Mansilla, con fama de implacable, ya acumula una larga lista de condenas: la evasión de Piñero, un doble homicidio en Villa Banana, una causa federal por venta de drogas, liderazgo de asociación ilícita e instigación de dos homicidios desde la cárcel. Actualmente está alojado en una cárcel federal bajo régimen de alto riesgo.
