Pagó una moto durante más de un año y jamás la pudo ver: el caso que complica a una concesionaria salteña
Decía que estaba pagando su moto en cuotas y que en cualquier momento se la entregaban. Pasó más de un año y la oficina de NOA Automotores sigue abierta como si nada: ya suman más de 100 denuncias por estafa en Defensa al Consumidor.
Una joven salteña aseguró que viene pagando una moto desde hace más de un año en NOA Automotores y que nunca pudo ver el vehículo. Su testimonio se suma a un reclamo colectivo que ya reúne más de 100 denuncias por estafa en Defensa al Consumidor, según relató la propia damnificada.
"En defensa al consumidor hay más de 100 denuncias por estafa y la dueña sigue estafando, la oficina sigue funcionando como si nada pasara", declaró la denunciante en diálogo con el informe de Las Informantes al Día.
El caso de la joven es uno más entre los cientos que apuntan contra la titular de la concesionaria, quien además fue escrachada públicamente. La situación genera indignación porque, según el relato de la víctima, el local continúa abierto y atendiendo al público pese al cúmulo de presentaciones en su contra.
Una oficina que sigue funcionando
El dato que más llamó la atención de la denunciante es que, a pesar de las más de 100 denuncias acumuladas en Defensa al Consumidor, la oficina de NOA Automotores sigue operando con normalidad. "La dueña sigue estafando", sostuvo.
La joven explicó que lleva más de un año abonando cuotas por una moto que nunca llegó a ver. Ese es el patrón que se repite en los reclamos: clientes que pagaron total o parcialmente un vehículo y nunca lo recibieron.
El reclamo que crece
Las más de 100 denuncias por estafa en Defensa al Consumidor convierten el caso en uno de los reclamos más voluminosos contra un comercio del rubro automotor en Salta. La damnificada hizo pública su situación para advertir a otros posibles compradores y exigir respuestas.
Hasta el momento, no trascendió si la causa avanzó hacia la Justicia ni si la dueña de la concesionaria se pronunció sobre las acusaciones. Las denuncias siguen acumulándose mientras la firma continúa con sus puertas abiertas.