Pakistán lanza una advertencia letal: el mensaje que encendió la mecha de un conflicto sin retorno
La declaración de guerra de Pakistán hacia Afganistán marca un punto crítico tras una serie de bombardeos. ¿Qué desató esta escalada sin precedentes y cuáles son las versiones enfrentadas que podrían definir el futuro de la región?
La tensión en la frontera entre Pakistán y Afganistán escaló a un nivel crítico este jueves, con una declaración que marca un punto de no retorno. El ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, anunció formalmente el estado de guerra contra su vecino, tras una serie de bombardeos cruzados. Este enfrentamiento representa la crisis más grave desde que los talibanes retomaron el poder en Kabul.
“Nuestra paciencia se ha terminado. A partir de ahora, entramos en guerra con ustedes”, fue el contundente mensaje que Asif dirigió a Afganistán a través de la red social X. La advertencia llega después de una jornada de intensos ataques aéreos y una respuesta terrestre que ha sumido a la región en una peligrosa espiral de violencia.
¿Cómo se desató la escalada de ataques?
Según el portavoz del gobierno afgano, Zabihula Muyahid, Pakistán ejecutó una serie de ataques aéreos en Kabul y en las provincias de Kandahar y Paktia. En la capital, testigos reportaron al menos tres explosiones, aunque las autoridades no han proporcionado detalles sobre la ubicación exacta o posibles víctimas de estos bombardeos.
Dos altos funcionarios de seguridad paquistaníes, que hablaron bajo condición de anonimato, confirmaron a la agencia AP que los ataques tenían como objetivo instalaciones militares. Afirmaron que las operaciones presuntamente destruyeron dos bases de brigada en territorio afgano, aunque no mencionaron bajas.
Estos ataques pakistaníes se produjeron como respuesta a una acción previa de Afganistán. Las fuerzas afganas lanzaron un ataque transfronterizo contra Pakistán la noche del jueves, en lo que describieron como una represalia por los bombardeos que Islamabad había ejecutado el domingo pasado en zonas fronterizas.
Versiones encontradas y la reacción internacional
Las narrativas de ambos bandos chocan frontalmente. Afganistán asegura que su ejército capturó más de una docena de puestos militares paquistaníes durante su ofensiva del jueves. Pakistán, por su parte, desmiente categóricamente estas afirmaciones y califica el ataque afgano como “no provocado”.
Islamabad justificó sus bombardeos del domingo como operaciones dirigidas contra extremistas que, según su versión, se refugiaban en territorio afgano. La respuesta de Kabul no se hizo esperar, desencadenando el ciclo de violencia que culminó con la declaración de guerra.
La comunidad internacional ya ha elevado su voz de preocupación. El secretario general de la ONU, António Guterres, a través de su portavoz Stephane Dujarric, instó a ambas partes a proteger a los civiles y “a seguir buscando una resolución a cualquier diferencia mediante la diplomacia“. Un llamado a la mesura que, por ahora, parece haber sido ignorado en el campo de batalla.
El conflicto abre un capítulo impredecible en una de las fronteras más volátiles del mundo, con dos gobiernos que han agotado el diálogo y han optado por la vía de las armas. Las consecuencias de esta escalada aún están por verse.