Las mesas ya están armadas en decenas de casas jujeñas, con panes que tienen forma de escalera, de paloma y hasta de animal de carga. Qué significa cada figura y por qué las familias las preparan así.
En casas de toda Jujuy, y también en las de jujeños que se mudaron a otras provincias, las mesas ya están armadas. Panes con formas, comidas, bebidas, frutas, flores y velas se disponen como ofrenda para recibir a las almas de los seres queridos que ya no están.
Las imágenes que compartieron lectores de Somos Jujuy dan cuenta de que la práctica sigue viva en distintos hogares de la provincia, donde cada mesa encierra historias, afectos y recuerdos propios.
Una mesa pensada para cada persona recordada
La ofrenda se arma en función de quién se recuerda. Por eso sobre la mesa aparecen las comidas, bebidas y preparaciones que esa persona disfrutaba, junto a fotografías y objetos que remiten a su paso por la vida.
El centro lo ocupan los panes con formas, amasados especialmente para estas fechas. Los más comunes son las escaleras, las cruces, las palomas, las coronas y las figuras humanas y de animales.
Cada figura tiene su lectura dentro de la tradición: las escaleras representan el camino de las almas, las cruces se vinculan con la fe cristiana, las palomas cargan un sentido espiritual y los animales de carga aluden al traslado simbólico de las ofrendas.
Qué son las "almas nuevas"
Hay un lugar especial para las llamadas almas nuevas, es decir, quienes fallecieron hace poco y son recibidos por primera vez en estas fechas.
En esos casos las familias suelen preparar ofrendas en mayor cantidad, y la elaboración puede reunir a muchos parientes y personas cercanas.
Cuándo se levantan las mesas y qué pasa con la comida
La tradición sigue con el levantamiento de las mesas. Desde el mediodía del 2 de noviembre las familias empiezan a retirar las ofrendas, y cuando se trata de un alma nueva ese momento puede estirarse a lo largo de toda la jornada.
Los alimentos y las preparaciones no quedan solo dentro de la familia: se reparten y se comparten entre parientes, vecinos y quienes acompañaron el encuentro, como parte de la misma costumbre.
Las fotos de las mesas








