Paraná: el lapacho blanco que nadie mira y una obra que lo estaría matando
Un vecino de Paraná advirtió que el lapacho blanco de avenida Ejército está seco y apunta a una obra en construcción de la zona. Lo que está en juego no es un árbol cualquiera: se trata de un ejemplar que casi no existe en la ciudad.
Un lapacho blanco ubicado en la esquina de avenida Ejército y O'Brien, en Paraná, está seco y en un estado de deterioro que encendió las alarmas. El reclamo llegó de un vecino que envió su mensaje a UNO para advertir que una obra en construcción de las inmediaciones podría estar afectando su salud.
La preocupación no es solo por el paisaje urbano: el ejemplar tiene un valor botánico que los especialistas consideran incalculable.
Una rareza que no se repite
Los lapachos blancos son ejemplares sumamente escasos en Paraná. Su presencia responde a características genéticas muy particulares: se trata de un caso de albinismo o mutación dentro de la genética del lapacho rosado, expresado mediante un gen recesivo de baja pigmentación.
Hay un dato que complica aún más las cosas: si se siembran las semillas de un lapacho blanco, los nuevos árboles desarrollan casi en su totalidad flores rosadas y pierden la coloración blanca. Para conservar la floración blanca, los viveristas deben recurrir a técnicas de propagación vegetativa artificial, como el injerto sobre un pie de lapacho rosado.
En estado natural, encontrar un espécimen blanco depende de una mutación esporádica y del azar. Por eso, la potencial pérdida de un solo ejemplar en la vía pública constituye, según advierten, un daño irreparable a la biodiversidad y al patrimonio natural paranaense.
El contexto del arbolado urbano
El caso del lapacho de avenida Ejército se inserta en un contexto más amplio. Según los datos del censo forestal municipal, Paraná cuenta actualmente con más de 58.400 árboles de vereda, una recuperación sostenida desde los 42.000 ejemplares contabilizados en el censo de 1990.
Sin embargo, en una capital caracterizada por la expansión del cemento, el asfalto y las construcciones, los ejemplares más delicados y de gran valor biológico sufren de forma constante la alteración de su entorno.
El mensaje del vecino pone de manifiesto la urgencia de coordinar el desarrollo urbano con la protección activa de las especies más vulnerables de la ciudad.

