Paraná le dio vuelta la cara al arroyo Las Viejas: lo que era un basural ahora conecta barrios con el río
Durante años, el arroyo Las Viejas fue un límite que partió la ciudad en dos: basural, erosión y barrios aislados. Ahora el municipio dice que la historia cambió, pero lo que se ve al cruzar el nuevo paseo no es solo una obra hidráulica.
La Municipalidad de Paraná inauguró el Paseo Puerta del Sol, una obra que saneó el arroyo Las Viejas y transformó un borde urbano postergado en un corredor transitable, seguro e integrado. La intervención, presentada este miércoles, resuelve demandas históricas de la cuenca y abre un nuevo espacio de recreación y vinculación ambiental con el río Paraná y el Balneario Thompson.
El proyecto llegó a su fin en un contexto de restricciones presupuestarias y reconfiguración del financiamiento de la obra pública. Aun así, la comuna capitalina decidió culminar los trabajos para reconvertir un sector degradado en un paseo integrado a la ciudad.
Qué cambia en el arroyo Las Viejas
Durante décadas, el arroyo funcionó como un límite y una barrera geográfica para Paraná. La degradación ambiental, la acumulación de residuos y los problemas de erosión lo convirtieron en un punto crítico que la obra ahora busca revertir de raíz.
El saneamiento incluyó la sistematización del curso de agua para prevenir inundaciones, ordenar el caudal y mitigar la inestabilidad de las márgenes. También se saneó el canal para reducir su impacto como receptor de contaminantes y revalorizar su vínculo con el río Paraná.
Un paseo para conectar y disfrutar
El Paseo Puerta del Sol suma iluminación, senderos peatonales, bicisenda, mobiliario urbano y accesorios que conectan a barrios históricamente aislados entre sí. La obra revaloriza el borde costero y vincula de forma directa la trama urbana con el sector del Balneario Thompson y la franja del río.
Desde el municipio paranaense destacaron que la infraestructura deja de ser un objeto puramente técnico para convertirse en un espacio de encuentro y pertenencia ciudadana. Con esta obra, Paraná recupera la posibilidad de vivir de cara a sus arroyos y a su paisaje natural.