«Parate diez minutos en la Quaranta con una cámara»: el pedido de los motociclistas de Posadas
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«Parate diez minutos en la Quaranta con una cámara»: el pedido de los motociclistas de Posadas

«Parate diez minutos en la Quaranta con una cámara»: el desafío que lanzó el presidente de Motociclistas Misioneros para mostrar lo que pasa en las avenidas de Posadas. Qué encontró y por qué dice que falló todo.

La Asociación Civil Motociclistas Misioneros volvió a encender la alarma por los siniestros viales en Posadas y apuntó contra el Estado: aseguran que no hay controles efectivos, que la formación de conductores es deficiente y que las políticas de prevención no se sostienen en el tiempo.

El presidente de la entidad, Alejandro Melgarejo, fue el encargado de plantear el diagnóstico en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. Su frase fue tajante: «Fallaron los controles, falló la capacitación, falla la prevención, falló todo».

Para el referente, hay una contradicción difícil de explicar: los accidentes preocupan, pero no aparecen decisiones capaces de generar cambios de fondo. Y cuestionó que, frente a cada siniestro, la responsabilidad termine recayendo solo en quien maneja, sin revisar las políticas públicas que deberían evitar nuevas tragedias.

Las avenidas de mano única, en la mira

Melgarejo puso el foco en las principales arterias de la ciudad, donde la velocidad y las maniobras imprudentes ponen en riesgo a quienes circulan en moto. Mencionó especialmente la avenida Quaranta y el resto de las vías de mano única con alto movimiento vehicular.

«Todas las avenidas de mano única son muy violentas para el motociclista en particular, son muy rápidas», describió.

Para graficar la situación, propuso una prueba simple: observar el tránsito durante apenas unos minutos. «Parate diez minutos en la Quaranta con una cámara. Te sorprendés de las maniobras que hay, del estado de los vehículos, de la velocidad y de las infracciones», disparó.

A su entender, esas conductas ya se naturalizaron y exigen intervenciones que modifiquen la forma en que se usa la vía pública. También criticó que la seguridad vial aparezca en la agenda solo en determinados momentos políticos, sin traducirse en acciones permanentes: «Lo tienen que abordar desde otra óptica, no desde la óptica electoral, no desde la óptica de las fotos para las redes sociales», reclamó.

Reeducar a todos y revisar las licencias

Entre las medidas urgentes, el dirigente ubicó en primer lugar un programa de formación vial que alcance tanto a motociclistas como a automovilistas. «Urgente, reeducar a todos los conductores, de manera constante. Un plan a varios años», planteó.

Según explicó, no alcanza con actividades ocasionales: hace falta una estrategia de mediano y largo plazo que incluya también a quienes ya tienen habilitación para manejar. En ese punto, cuestionó la facilidad con la que, a su criterio, se obtienen licencias en distintos municipios y las diferencias entre los procedimientos de evaluación.

«Obtener la licencia es un juego, no solamente en Posadas, que tiene un pequeño estándar», sostuvo. Y sumó otro problema: la falta de coordinación entre jurisdicciones permite que una persona inhabilitada en una localidad consiga un nuevo permiso en otra. Como ejemplo mencionó la posibilidad de que un conductor sancionado en Posadas tramite su habilitación en un municipio diferente, aunque no presentó documentación sobre un caso concreto.

El desafío, para Melgarejo, tiene dos frentes: formar a los nuevos motociclistas y corregir el comportamiento de quienes ya circulan. «Podemos crear una muy buena base de conductores, que nos va a llevar unos diez años, aproximadamente, de manera constante. ¿Y qué hacemos con los conductores que hoy están en las calles?», se preguntó.

Más motos, menos preparación

Otro punto que preocupa a la asociación es el crecimiento sostenido del parque de motocicletas, sobre todo de los modelos económicos usados como transporte cotidiano. Para Melgarejo, la tendencia responde a las facilidades de acceso y a la necesidad de una movilidad de menor costo.

«El parque de motocicletas sigue avanzando de manera constante. Lo ves en cada semáforo que te parás», expresó. Sin embargo, advirtió que muchos de esos vehículos necesitan controles y mantenimiento frecuentes, algo que considera clave para reducir riesgos. Mencionó en particular las motos de 110 centímetros cúbicos, muy extendidas en la ciudad por su practicidad y bajo consumo.

El referente también apuntó a quienes compran una unidad sin experiencia suficiente y salen directo a avenidas de alto tránsito. A eso se suma el uso de motos para trabajar en aplicaciones de transporte o reparto, muchas veces por la necesidad de generar ingresos extra: «Es entendible, pero hay que darle un marco a todo esto», consideró.

Sobre las dificultades de conducción, sostuvo que la falta de conocimientos técnicos es uno de los problemas más serios. «No conocen las técnicas de manejo. No es como otro vehículo. Hay que compensar todo con técnica, tiene dos frenos que actúan de manera diferente sobre la motocicleta», explicó. También remarcó la importancia de ubicarse bien en la calzada, anticipar situaciones de peligro y mantener el rodado en condiciones.

Capacitaciones y la advertencia por el verano

Melgarejo destacó las experiencias de formación que impulsa la asociación, con actividades prácticas y propuestas vinculadas a la entrega de cascos. Según relató, los participantes mostraron interés en profundizar sus conocimientos y muchos se quedaron después de los encuentros para hacer consultas.

También valoró que otros sectores empiecen a desarrollar iniciativas similares, aunque insistió en que deben extenderse a toda la provincia y mantenerse durante el año. «A nosotros no nos molesta que nos copien las buenas acciones», afirmó. En esa línea, contó que la entidad acercó una propuesta a la Municipalidad de Posadas para colaborar con la organización de nuevas instancias de capacitación.

Para el dirigente, el casco es indispensable, pero no puede ser el único eje de las campañas de concientización: también hay que enseñar técnicas de conducción y prevención de maniobras peligrosas.

Y cerró con una advertencia para los próximos meses, cuando el aumento de la circulación nocturna, las fiestas de fin de año y las vacaciones podrían elevar los riesgos: «Las temperaturas hacen que la noche sea más larga. Vienen las fiestas, vienen las vacaciones, todo se va a agravar».

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