Paro docente: la Provincia blindó las escuelas y les prohibió a los inspectores nacionales entrar a fiscalizar
¿Qué pasará si los inspectores nacionales intentan ingresar a las escuelas bonaerenses durante el paro docente? La Provincia ya tomó una decisión contundente que podría escalar el conflicto.
En medio del paro nacional docente convocado para este lunes 3 de agosto, la provincia de Buenos Aires salió al cruce del Gobierno nacional y ordenó frenar cualquier intento de auditoría en las escuelas del distrito. La decisión, tomada por la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), busca impedir que inspectores de la Secretaría de Trabajo de la Nación ingresen a los establecimientos educativos.
La medida se conoce después de que el Gobierno nacional anunciara que realizaría inspecciones para garantizar, según la ley, el 75% del servicio educativo durante la huelga. Sin embargo, el punto más conflictivo es que las instituciones educativas dependen de las provincias, no de la Nación.
¿Qué dice el comunicado oficial?
A través de un comunicado interno dirigido a inspectores jefes regionales, distritales y a los equipos de conducción de todos los niveles y modalidades, las autoridades provinciales advirtieron sobre la «improcedencia» de suministrar datos o realizar declaraciones ante agentes de extraña jurisdicción.
La postura se sustenta en un reclamo formal presentado por el Ministerio de Trabajo bonaerense ante la Secretaría de Trabajo de la Nación para que se abstenga de fiscalizar el empleo público provincial o solicitar datos orientados a verificar los «pisos de prestación mínima» previstos en el artículo 101 de la Ley 27.802.
Defensa de la autonomía provincial
En el documento oficial se remarca que el artículo 6.º de la Constitución Nacional prohíbe que un organismo administrativo nacional ejerza facultades de fiscalización o sanción sobre materias reservadas a las provincias. «La solicitud de informes por parte de una Secretaría nacional sobre personal provincial constituye un avance ilegítimo sobre la autonomía local», enfatizaron.
La decisión se enmarca en una escalada de tensión entre la gestión bonaerense y la Casa Rosada por el control de las escuelas en medio de la medida de fuerza.
Directiva clara para las escuelas
Ante la posibilidad de que inspectores o agentes enviados por la Nación se apersonen en los edificios escolares para fiscalizar la adhesión a la huelga, la cartera educativa provincial estableció una directiva estricta para los directores.
Frente a cualquier requerimiento de informes o intención de fiscalización, los directivos deberán limitarse a señalar la falta de competencia de la Secretaría nacional y negar de manera absoluta la entrega de planillas o información institucional. De esta manera, el Ejecutivo bonaerense blindó la jornada de protesta en los establecimientos educativos del Conurbano y de toda la provincia de Buenos Aires.