Paro portuario: la Prefectura intimó a más de 500 trabajadores y hay 140 buques detenidos
La Prefectura Naval intimó a más de 500 trabajadores portuarios a volver al trabajo, pero el paro sigue firme. ¿Qué contiene el decreto 690 que desató el conflicto? Los detalles que nadie contó.
La Prefectura Naval Argentina lanzó una intimación contundente en plena medida de fuerza: más de 500 prácticos y pilotos deben volver a sus puestos de inmediato. Mientras tanto, la cifra de buques paralizados sigue en aumento y ya alcanza los 140 en todo el país.
La decisión del Gobierno se oficializó este martes a través de un edicto publicado en el Boletín Oficial, en el que la PNA, en su rol de autoridad operativa y disciplinaria, exige a los profesionales "la inmediata puesta a disposición de sus servicios profesionales de practicaje / pilotaje", según reza el texto firmado por la entidad.
El conflicto, que estalló el sábado 1° de agosto, mantiene paralizada la operatoria portuaria y afecta directamente al comercio exterior. Los trabajadores, nucleados en servicios de practicaje y pilotaje, decidieron no aceptar nuevas asignaciones hasta que el Gobierno suspenda o derogue el decreto 690, que modifica las reglas de su actividad.
¿Qué dice el decreto que encendió la mecha?
La norma, publicada el 31 de julio en el Boletín Oficial, reemplaza el reglamento vigente desde 1991 y introduce cambios de fondo en el sistema de practicaje. Entre los puntos más salientes, se eliminan los cupos para inscribirse como práctico, se habilita la contratación directa por parte de armadores y agencias marítimas, se fijan topes tarifarios a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) y se permite que capitanes con cierta experiencia naveguen sin práctico a bordo.
El impacto en los puertos clave
La medida de fuerza golpea con especial dureza en el polo agroexportador del país. Los puertos del Gran Rosario, San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín son los más afectados, con varios buques fondeados esperando turno para operar. En tanto, los barcos que transportan petróleo y gas siguen trabajando con normalidad para garantizar el abastecimiento interno de combustibles.
El servicio de practicaje es considerado estratégico para la seguridad de la navegación en ríos, canales y accesos portuarios. Sin estos profesionales, el tránsito de buques por el río Paraná y el Río de la Plata, la principal vía de salida de las exportaciones argentinas, queda prácticamente paralizado.
Mientras la tensión crece y los buques siguen detenidos, la pregunta que sobrevuela es cuánto más podrá sostenerse la actividad comercial en uno de los momentos más críticos para la economía del país.