Parque Patricios: el colapso nocturno que dejó a 300 vecinos en la calle y autos aplastados
Un estruendo en plena madrugada cambió todo en un complejo de Parque Patricios. El techo de la cochera se vino abajo, aplastando autos y dejando a 300 personas en la vereda. Los vecinos hablan de advertencias ignoradas y muestran su impotencia. ¿Qué falló en la construcción y quién responde por las pérdidas?
Un ruido ensordecedor despertó a los residentes de un complejo de viviendas en el barrio de Parque Patricios. El techo del estacionamiento subterráneo cedió completamente, sepultando decenas de autos y obligando a una evacuación masiva en medio de la madrugada. Los bomberos y la policía trabajan contra reloj en el lugar, mientras los damnificados relatan el momento de terror y las fallas que venían denunciando.
El incidente ocurrió alrededor de las 04:30 de esta madrugada en la calle Mafalda al 900, en un predio ubicado detrás del estadio de Huracán. El colapso de la cochera generó una escena de caos y zozobra entre los habitantes del lugar, quienes debieron salir apresuradamente de sus hogares.
Según los primeros reportes, el derrumbe afectó al menos a 66 vehículos que se encontraban estacionados. La magnitud del siniestro llevó a las autoridades a ordenar la evacuación preventiva de más de 300 personas, quienes hasta el momento no han podido regresar a sus departamentos.
Vecinos con lo puesto: “Salimos con las mascotas y lo que teníamos encima”
Uno de los jóvenes evacuados describió a Arriba Argentinos el momento del susto. “Fue sorpresivo porque nos agarró la mitad de la noche salimos con lo puesto y las mascotas”, contó. Agregó que los vecinos comenzaron a gritar advirtiendo del peligro de derrumbe, lo que generó más confusión.
“Yo vivo en el frente del edificio, no veo el patio, pero cuando bajé, vi que había un colapso”, relató. Su automóvil se encuentra en la planta baja, pero desconoce totalmente en qué estado quedó, ya que el acceso está prohibido hasta que los técnicos determinen que la estructura es segura.
Otro residente narró cómo confundió el estruendo inicial con un fenómeno natural. “De repente escuchamos como un trueno y pensamos que era la tormenta”, dijo. Al asomarse al balcón y no ver nada inusual, el sonido de las alarmas de los coches lo alertó de la verdadera emergencia.
“Enseguida empecé a golpearle a los vecinos, a sacar a mis hijos y salir”, explicó, detallando los minutos de pánico que vivieron las familias.
Denuncias previas y una metáfora desgarradora
Los vecinos no dudaron en señalar problemas estructurales que venían arrastrando desde hace años con la empresa constructora. Uno de ellos fue contundente: “Hay cosas mal hechas”.
Detalló que la cochera subterránea presentaba filtraciones constantes cada vez que llovía. Tras cuatro años de reclamos, la empresa finalmente inició trabajos de reparación hace aproximadamente cuatro meses. “Hicieron cuatro agujeros locos hace cuatro meses y ahí está el desastre”, cuestionó con amargura.
Según la información que les habrían trasladado, la losa construida para contener la tierra sobre el estacionamiento no tuvo la resistencia suficiente, lo que provocó el colapso. Al preguntarle por su vehículo, el hombre no pudo contener la frustración: “Mi auto quedó como una hostia”.
La situación se agrava por el hecho de que, según los residentes, la obra del complejo aún no está finalizada. Muchos de ellos continúan pagando las cuotas de sus departamentos. En este momento, existe una gran incertidumbre sobre si existe algún tipo de seguro que cubra los cuantiosos daños materiales sufridos.
Mientras tanto, en el lugar continúan los trabajos de los bomberos. La policía de la Ciudad, por protocolo, está realizando tareas de búsqueda con perros a pesar de que no se reportan heridos ni desaparecidos. La calma aún no regresa a la calle Mafalda, donde cientos de personas esperan respuestas y una solución a la pesadilla que comenzó con un ruido en la madrugada.