Parque Patricios: Un nuevo estallido en la torre evacuada reaviva el miedo y deja a vecinos al borde de la calle
A solo semanas del derrumbe, un estallido de vidrios dentro de un departamento desató el caos otra vez en el complejo de Parque Patricios. ¿Qué encontró la vecina al regresar y por qué las familias temen quedarse sin un lugar donde dormir a partir de hoy?
La tensión volvió a apoderarse del complejo de Parque Patricios. Una ventana que estalló hacia adentro de un departamento obligó a una nueva evacuación total de la torre más alta, la misma que ya había sido apuntalada tras el derrumbe del 3 de marzo. Con vecinos que aún no podían volver a sus casas, el incidente destapó más grietas en la ya frágil situación.
El hecho ocurrió este martes, cuando una residente del segundo piso de la torre A, sector 2, regresó a su hogar y se encontró con una escena desconcertante. La ventana de su balcón había reventado, con los vidrios esparcidos por el interior del departamento.
Este descubrimiento no fue un hecho aislado. Inmediatamente, se detectaron otros signos de alarma en los pisos inferiores: levantamientos y roturas de cerámicos en el primer y segundo piso. La suma de estos eventos reactivó todas las alarmas.
¿Qué pasó con la evacuación y los apuntalamientos?
La torre A, de 12 pisos, es la más alta del complejo y había sido objeto de un reforzamiento estructural con apuntalamientos después del colapso ocurrido hace más de tres semanas. Sin embargo, el nuevo incidente demostró que los problemas persisten.
Ante la evidencia del vidrio estallado y los daños en los pisos bajos, las autoridades no dudaron y ordenaron la evacuación preventiva de toda la torre. El operativo se desarrolló en un clima de profunda preocupación, reviviendo los traumas del episodio anterior.
La situación es especialmente crítica para las decenas de familias que, desde el derrumbe inicial, no han podido regresar a sus viviendas. Muchos se encontraban aún alojados en hoteles, algunos incluso estaban en proceso de retornar con sus pertenencias cuando se produjo este nuevo susto.
Un panorama desolador para los residentes
La incertidumbre es la moneda corriente entre los vecinos. A las evidentes fallas estructurales se suman problemas cotidianos que hacen inhabitable el lugar: filtraciones de agua, baldosas sueltas y, en varios departamentos, la ausencia de servicios básicos esenciales.
Pero el reloj corre en su contra. Los residentes advierten con angustia que las reservas hoteleras que cubrían su alojamiento provisional vencen el 25 de marzo. Este miércoles, numerosas familias se enfrentan al fantasma de quedarse literalmente en la calle, sin una solución habitacional a la vista y con sus hogares originales clausurados o en estado de riesgo.
La Fiscalía, que había levantado la clausura del complejo, ahora deberá evaluar nuevamente los daños reportados este martes y definir si es seguro para alguien volver. Mientras tanto, en Parque Patricios, el miedo a un nuevo derrumbe y la desesperación por un techo conviven en cada esquina.