Pasan hasta 16 horas con el celular: la alarmante realidad de los jóvenes salteños
¿Sabés cuántas horas pasan los jóvenes salteños frente al celular? Los números que alarman a las autoridades y la razón detrás del fenómeno.
En Salta, la preocupación por el uso excesivo del celular entre adolescentes crece. Hay jóvenes que pasan hasta 16 horas diarias conectados, según advirtió la Agencia de la Juventud provincial. Las apuestas online son una de las causas principales, pero no la única.
El director del organismo, Tane Da Souza, explicó en FM Aries que el fenómeno cambia constantemente por la velocidad de actualización de las aplicaciones. “Uno puede tener una foto, pero lo importante es ver la película completa y cómo se está desarrollando la situación”, sostuvo. La problemática ya forma parte de la agenda cotidiana de los adolescentes tanto en Salta como en el resto del país.
¿Qué dicen los registros de los teléfonos?
Da Souza señaló que los propios dispositivos permiten medir el tiempo de uso y los números son preocupantes. “Hay chicos que están 15 o 16 horas por día con el celular en nuestra provincia, pero no estoy hablando de uno o dos casos. Son habituales las 10, 12, 14 o 15 horas”, manifestó.
El funcionario vinculó esa exposición con las apuestas online, aunque aclaró que también hay otras consecuencias derivadas del uso indiscriminado de los dispositivos y las redes sociales. Advirtió que, cuando no hay alternativas cercanas para realizar actividades, los adolescentes tienden a permanecer más tiempo encerrados en sus viviendas y conectados.
La demanda de los jóvenes: más espacios presenciales
Durante los espacios de participación impulsados por el Gobierno provincial, como el Foro Salta Joven (ya realizado en la capital y en Orán, y con próxima edición en Cafayate), los adolescentes pidieron más lugares para compartir de manera presencial.
“Si no generamos instancias para que los chicos puedan desarrollarse, terminan más encerrados en sus casas y conectados, entre comillas, a través del celular”, explicó Da Souza. También alertó que esta situación tiene consecuencias individuales y colectivas, afectando la construcción de vínculos y las formas de relacionarse.
El funcionario concluyó que los adolescentes no deben ser solo destinatarios de las políticas públicas, sino partícipes en su diseño: “Las políticas públicas para la juventud tienen que contar con la participación de la juventud en su diseño”.