Pasó nueve años en su casa por sus hijos, pero un detalle cambió todo: ahora la Justicia la manda a la cárcel
Jorgelina Domínguez pasó más de nueve años en su casa, con la excusa de que tenía hijos pequeños. La Justicia de Trelew acaba de tomar una decisión que su familia no esperaba. ¿Qué pasará ahora?
La Justicia de Trelew revocó por unanimidad la prisión domiciliaria de Jorgelina Domínguez, condenada a 20 años por el homicidio agravado de Candela González, la adolescente de 14 años asesinada a balazos en abril de 2017. La mujer había cumplido más de nueve años de su pena en su casa, pero ahora deberá terminar de cumplirla en una cárcel común.
La decisión fue tomada por los jueces Carolina Marín, Ivana González y Marcos Nápoli. El beneficio original había sido otorgado porque Domínguez tenía hijos menores de cinco años, pero quedó sin efecto cuando el más chico alcanzó esa edad, el 8 de agosto pasado.
El pedido desesperado de la condenada
Durante la audiencia de revisión, la defensora Gladys Olavarría intentó evitar el traslado y pidió que se contemplara la situación familiar de su clienta. Argumentó que Domínguez es madre de siete hijos, cinco de ellos menores, y que algunos tienen problemas de salud que requieren atención permanente.
La propia condenada tomó la palabra y centró su pedido en sus hijos. “Les pido que piensen en ellos porque no tienen la culpa de nada. Son mi vida entera”, expresó, según consignó el portal ADN Sur. También contó que durante los años de prisión domiciliaria estudió enfermería y farmacia para poder atenderlos. “Estoy dispuesta a cumplir lo que sea, pero necesito continuar viviendo con ellos”, sostuvo.
Pero la fiscal Analía Acuña se opuso con dureza. “La ley es clara y hay cuatro mayores que se pueden hacer cargo y asistir a los niños, que no están desamparados”, afirmó. Además, remarcó que Domínguez no encuadraba en otras situaciones que podrían justificar el beneficio: “No está enferma ni embarazada, no tiene una discapacidad y no es adulta mayor”.
“Las conductas tienen consecuencias”
Los jueces coincidieron con la fiscalía. El tribunal recordó que la prisión domiciliaria es una excepción a la prisión efectiva y consideró que, una vez cumplida la condición que la había permitido, ya no correspondía mantenerla.
El juez Marcos Nápoli resumió parte de los fundamentos con una frase categórica: “Las conductas tienen consecuencias”. También destacó que se dispusieron medidas para que los hijos de Domínguez quedaran bajo protección y seguimiento del Juzgado de Familia.
La jueza Carolina Marín sostuvo que los menores no estaban en una situación de vulnerabilidad que justificara mantener el arresto domiciliario. En tanto, Ivana González señaló que la ley establece con claridad los requisitos para acceder al beneficio y mencionó algunos episodios protagonizados por Domínguez durante el cumplimiento de la medida, entre ellos una pelea callejera con menores y armas blancas, y salidas al hospital que no habían sido comunicadas al tribunal.
El alivio de la familia de Candela
La resolución significó un alivio para la familia de la víctima, que durante años cuestionó que la mujer condenada por el crimen pudiera permanecer en su casa. Vilma, la madre de la adolescente, dijo que no podía entender cómo había pasado tanto tiempo sin que Domínguez regresara a una cárcel.
“Yo no podía creer que pudo haber estado tantos años con prisión domiciliaria y que nunca se pueda ir a la cárcel porque tenía hijos menores”, expresó la mujer. Y agregó, todavía conmovida por el recuerdo de su hija: “Para mí, todo esto es terrible porque mi nena era menor y tenía toda una vida por delante”.
Ahora, su pedido es que la condenada permanezca presa hasta completar la pena. “Le pido a los jueces que por favor no salga de ahí y que cumpla lo que le queda de condena”, reclamó, en diálogo con Radio 3.
Cómo fue el crimen de Candela González
Candela tenía 14 años cuando fue asesinada. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, el 29 de abril de 2017, cerca de las 17.15, se había reunido con dos amigas en una plazoleta del barrio Luz y Fuerza de Trelew para participar de una pelea que había sido pactada previamente a través de las redes sociales.
Poco después llegó un Peugeot 206 con vidrios polarizados, en el que viajaban cinco personas. Entre ellas estaba Domínguez. El grupo bajó del vehículo y comenzó una pelea con Candela y sus acompañantes.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, cuando Candela golpeó a su rival, Domínguez sacó un arma y disparó. El primer tiro no dio en el blanco, pero la adolescente intentó escapar y la agresora volvió a disparar. Uno de los proyectiles impactó en su hombro y otro en la cabeza.
La investigación también determinó que una de las acompañantes de Domínguez sujetó a la amiga de Candela para impedir que pudiera asistirla. Según los testimonios incorporados al expediente, la agresora llegó a amenazarla y efectuó más disparos que no lograron alcanzarla.
Después del ataque, el grupo regresó al auto y escapó del lugar. Candela fue trasladada al hospital zonal, pero murió horas después como consecuencia de las heridas.
Domínguez fue condenada a 20 años de prisión como autora del homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con la tentativa de homicidio agravado de la amiga de Candela.